La necessitat de reparar el 1 d’octubre dos anys després

Les ferides de l’1 d’octubre 2017

Contusions i ansietat. Decepció, frustració i por. Ferides físiques i impactes emocionals.


El referèndum de l’1 d’octubre de 2017 deixa un balanç acreditat de 1.066 persones ferides per les càrregues policials i sis detencions


El record psicològic i material a les escoles continua oberta dos anys després del referèndum de l’1-O. Centres educatius on es van instal·lar les urnes reviuen l'»impacte» de l’actuació policial d’aquella jornada i alguns d’ells ressalten que algunes «ferides» encara estan obertes. Mentre alguns asseguren que s’ha treballat per tornar a la «normalitat», altres remarquen que no s’han recuperat del «xoc». Portes esbotzades, vidres trencats, ordinadors perduts, són part del balanç d’aquell dia.

Pensamientos irracionales procedentes de emociones dolorosas

Muchos de los pensamientos irracionales que preceden a emociones dolorosas son adaptaciones de mensajes invalidantes que otros nos dedicaron en el pasado. A menudo éstos quedan interiorizados como propios, diluyéndose con el resto de interpretaciones que hacemos de la realidad.

Los pensamientos irracionales son cogniciones evaluativas personales, absolutistas, expresadas como una obligación y asociadas a emociones inadecuadas de placer, dolor, frustración… que no interfieren con la obtención o logro de metas.
 
Una idea irracional es una creencia rígida y poco realista que suele estar en lo más profundo de la conciencia y forma parte de nuestros valores fundamentales y de nuestra identidad. Suelen incluir contenidos acerca de: Nosotros mismos (“soy débil, soy incompetente, los demás no me respetan, no valgo nada…”)
 
Como en su día dijo Epícteto lo que nos perturba no son los hechos, sino lo que pensemos sobre ellos”. Así, es importante que sepamos identificar, expresar y valorar nuestras emociones de manera estratégica.

Los factores de un trastorno de estrés postraumático

Uno de los factores que facilitan el desarrollo de un trastorno de estrés postraumático es que el hecho precipitante sea atribuido a la voluntad de otro ser humano. Cuando la herida emocional está impregnada de voluntariedad, su efecto sobre la vida es más profundo y duradero.

El trastorno de estrés postraumático es una enfermedad de salud mental desencadenada por un evento aterrador, ya sea que lo hayas experimentado o presenciado. Los síntomas pueden comprender reviviscencias, pesadillas y angustia grave, así como pensamientos incontrolables sobre el evento.
 
 

Clasificación dependiendo de los síntomas del paciente:

  • El paciente revive continuamente el acontecimiento traumático, lo que produce recuerdos reiterativos del suceso que, en la mayoría de las ocasiones, también se mezclan con las pesadillas.Esto provoca reacciones molestas de la persona ante situaciones que le recuerdan al hecho.
  • En algunos casos, la maniobra adoptada es la evasión: el paciente muestra insensibilidad emocional e indiferencia ante actividades cotidianas y elude lugares o pensamientos que le hagan recordar el acontecimiento.
  • La hiperexcitación supone que la persona examina continuamente lo que le rodea para detectar signos de peligro, lo que le dificulta la concentración y le provoca sobresaltos continuos. Esto puede desencadenar irritación o ataques de ira.
  • También, es posible que el paciente afronte el acontecimiento traumático a través de pensamientos y estados de ánimo negativos. Esto provoca culpabilidad o tendencia a culpar a los demás por el suceso, y pérdida de interés por las actividades cotidianas.

Tratamientos

El tratamiento es a largo plazo, lo que explica el alto grado de abandono de la terapia. Se estima que el 75 por ciento de los pacientes tratados lo abandona.

La terapia se basa en una combinación de fármacos y psicoterapia. Los fármacos empleados se dirigen a tratar los diversos síntomas del síndrome, teniendo en cuenta los más acusados. Los medicamentos que suelen prescribirse son antidepresivos y ansiolíticos.

La psicoterapia se encamina a desarrollar técnicas de relajación, como aprender a respirar correctamente ante una crisis provocada por el síndrome.

Este tratamiento se puede combinar con métodos cognitivos para racionalizar los hechos traumáticos y también con terapia de choque, en la que se recrea la situación vivida para ayudar a la víctima a superarla y a perder el miedo que le produjo. 

Otros factores

La mayoría de las personas que han sufrido un trauma no llegan a padecer estrés postraumático, un hecho que todavía no tiene explicación. Además, y al contrario de lo que se cree, la gravedad del síndrome no depende de la naturaleza del trauma que lo desencadena.

La reacción a una situación difícil e inusual depende mucho de la sensibilidad de las personas afectadas y de sus recursos para afrontar los traumas.

En parte, esto se encuentra determinado por las características genéticas de cada persona, pero también influye la personalidad y la situación vital concreta que esté atravesando el paciente, si ha sufrido o no otros traumas en el pasado o el tejido familiar y social que pueda apoyarle.

Puede aparecer a cualquier edad, aunque suele ser más frecuente entre las personas jóvenes, quizá porque tienen más posibilidades de exponerse a traumas desencadenantes. También es más común en aquellos individuos que se encuentran socialmente aislados.

La ideación suicida

La presencia de ideación suicida es común en el trastorno adaptativo, especialmente en el de expresión mixta (ansiedad y depresión subclínicas y reactivas a un hecho adverso), pese a que con frecuencia pasa inadvertida por su consideración como un problema menor de salud mental.

La ideación suicida es altamente prevalente en pacientes con trastorno depresivo mayor. Dentro de los factores de riesgo para ideación suicida se identifican elementos de dominio tanto clínico como psicosocial que deben ser abordados con especial cuidado en pacientes con este diagnóstico al momento de hacer una evaluación de riesgo.