La revelación de una infidelidad

2 maneras de afrontar LA INFELIDAD

La revelación de una infidelidad, es un momento crucial en las relaciones de pareja. Para muchas es un punto de no retorno, tras el cual el vínculo queda irremediablemente dañado; mientras que a otras las permite redefinir, reforzar y renovar los cimientos sobre los que se erigen.


Ser infiel, es simplemente, romper la confianza de la pareja cuando se mantienen secretos alejados de la intimidad conyugal. En definitiva, somos infieles a nuestra pareja cuando le mentimos de manera consciente y a sabiendas de que nuestro comportamiento no es el correcto.

Escojer como tomárselo si es posible, se convierte en una elección.

SEPARACIÓN DE LA PAREJA Y SEGUIR

Cómo superar una ruptura amorosa

Recomponerse al finalizar una relación no es algo sencillo, ni en hombres ni en mujeres. Si bien es cierto que cada separación es diferente, las claves de la psicología para liberarnos de la tristeza y ser más fuertes emocionalmente se basan en la gestión emocional y la protección de la autoestima.

En primer lugar, para saber cómo superar la tristeza después de una separación, es necesario organizar y conducir toda la cascada de emociones que podemos sentir tras una situación tan dolorosa. Si nos sentimos desbordados por los sentimientos, probablemente terminemos pensando que no podemos controlar nada de lo que nos rodea. Para gestionar nuestras emociones podemos hacer el ejercicio de identificarlas antes de que estallen y ponerles nombre.

Por ejemplo, podemos identificar el momento en el que se inicia el sentimiento de ira, pensar por qué lo estamos sintiendo y si realmente vale la pena mantener esa emoción tan desagradable. Aprender a controlar los sentimientos no es un proceso sencillo, pero nos puede ayudar a ser fuertes después de una ruptura. Además, este aprendizaje nos servirá como herramienta ante otros conflictos de la vida.

Subir la autoestima tras una ruptura

En segundo lugar, cuando seamos capaces de controlar nuestras emociones, tendremos que aprender a proteger y trabajar la autoestima. Esta tiene un papel muy importante en generar un punto de vista más optimista de la vida, nos ayuda a desarrollar la resiliencia y a tomar mejores decisiones. Para aumentar y fortalecer la autoestima, podemos hacer algunos de los siguientes ejercicios:

  • Pensamiento positivo: se trata de darle la vuelta a la tortilla, dejar de pensar en lo mal que lo hacemos todo y empezar a valorar un poco más nuestras decisiones.
  • Autoaceptación y reafirmación de nuestras ideas: un paso muy importante para saber cómo superar la tristeza después de una separación consiste en aceptarse a uno mismo. Esto es vital para tener una buena salud mental y poder reponernos de una ruptura dolorosa. Tener unas buenas expectativas de autoeficacia (es decir, creer que lo que vamos a hacer, lo haremos bien) aumenta las posibilidades de éxito lo que, a su vez, aumenta la autoestima.
  • Afirmaciones positivas: es importante darnos cuenta de qué lenguaje utilizamos para hablarnos a nosotros mismos, si estamos todo el rato atacándonos o pensando que no somos suficiente probablemente nuestra autoestima no podrá fortalecerse correctamente. Es por ello que debemos intentar utilizar un lenguaje basado en afirmaciones positivas hacia nosotros mismos como, por ejemplo «yo puedo lograr este objetivo» o «merezco ser feliz y querido/a«.
  • Metas realistas: debemos proponeros pequeños objetivos, metas que podamos cumplir a corto plazo para ir encaminando nuestros actos hacia la superación personal. Vernos capaces de cumplir con dichos objetivos aumentará nuestra seguridad y, por lo tanto, la autoestima. Por ejemplo, podemos proponeros salir a tomar algo con amistades nuevas, hacer pequeños viajes solos, leer un libro que siempre nos haya llamado la atención…
Cómo superar la tristeza después de una separación - Subir la autoestima tras una ruptura

SUPERAR LA SEPARACIÓN Y SEGUIR

Tras pasar el periodo de duelo que hemos comentado, empezarás a ver las cosas de otra manera. El tiempo es nuestro gran aliado, pero también lo es nuestra mente, cuando es capaz de pensar de forma realista. No sirve de nada que pase el tiempo y sigamos sintiéndonos incompletos, vacíos, pensando que era el amor de nuestra vida, etc.

Por lo tanto, tenemos que obligarnos a pensar conforme a la realidad y no albergar ideas hiperrománticas o hacer dramatizaciones que lo único que harán es más daño.

Uno debe comenzar a ponerse en pie y dejar de pensar de forma extremista y rígida. El amor de tu vida no existe. No ha nacido un ser que sea tu alma gemela, ni tu media naranja, ni nada por el estilo. Lo que importa de verdad es estar a gusto con la persona con la que estés en pareja en el presente.

Busca compañía

Pareja con un café

No estás solo, ni vacío, a tu alrededor existen miles de personas dispuestas a conocerte además de las que ya conoces. Eso sí, lo podrán hacer si no te cierras a ellas. Aunque no te apetezca en absoluto, has de obligarte a salir con amigos, a reunirte con familiares, a llamar a alguien que no ves desde hace tiempo, a llenarte de planes divertidos.

Poco a poco, conforme lo vayas haciendo, te irás sintiendo más reconfortado. Además, gracias a salir y quedar con otras personas, puedes conocer a alguien interesante, o pueden salirte oportunidades laborales, de viajes, de ocio…nunca se sabe.

Recupérate a ti mismo. Es posible que en pareja hayas dejado de hacer cosas que antes te hacían vibrar. Es el momento de volver a retomarlas y empezar a ganar satisfacción con esas actividades. Muchas veces en pareja nos abandonamos a nosotros mismos y tras la ruptura, es recomendable volver a encontrarnos. Nos lo agradecerá nuestra autoestima.

Las metas dan un sentido a nuestra vida y nos hacen avanzar en positivo.

La actitud de no parar, sino de avanzar, de no encerrarnos en nuestra desgracia ni rumiar pensamientos negativos, hará que ganemos la batalla a ese profundo dolor y salgamos fortalecidos. Después de todo, la otra persona se convertirá en un recuerdo, que podrá ser más o menos agradable, pero finalmente un recuerdo.

DESPUÉS DE LA SEPARACIÓN

Dejar una relación es un proceso que puede llegar a ser sumamente doloroso. Has estado con esa persona días, meses o años, has compartido toda tu vida con él o ella. Os conocéis casi a la perfección. Compartís amistades, tienes cariño hacia su familia y de repente todo eso, se esfuma, casi de un día para el otro. ¿Cómo no voy a sentir dolor después de la ruptura?

Esa persona, que estaba tan presente en tu vida, que era lo más importante para ti, de repente ya no está y quizás no vuelvas a verla nunca más. Claro que es duro y mucho. Tu alma se rompe en pedacitos, te sientes muy perdido, no ves ninguna salida y la sensación de vacío se apodera de ti.

A pesar de todo ello, la vida sigue…El mundo no se va a frenar porque tu relación de pareja haya terminado y, por lo tanto, no te queda otro remedio que seguir caminando.

Lo primero que has de saber y aceptar es que te vas a sentir mal, muy mal. La ruptura, como hemos dicho, duele. Pero también tienes que entender que es el proceso normal y aconsejable. Has de llorar esa pérdida, enfadarte con el mundo, gritar si te apetece… siempre y cuando estos comportamientos no duren demasiado.

Puede que te sientas incompleto, que la mitad de tu vida se fue para no volver, que nunca encontrarás a nadie como esa persona, que eres un fracasado, etc. Tienes que darte cuenta de que todo esto no son más que ideas, pensamientos que salen de tu cabeza y que son los responsables reales de tu sufrimiento. Cuanto más ahondes en ellos, más crecerán y mas dolor te causarán. No los alimentes.

SUPERAR UNA SEPARACIÓN

Las rupturas suponen momentos devastadores para las personas que lo sufren, tanto si es esa persona la que ha decido poner punto y final, como si ha sido el otro el que ha querido dejar la relación. Aunque a veces hay sensación de alivio, la memoria ejerce un papel clave a la hora de pasar página: debemos olvidar al otro para no seguir anclados y continuar con nuestras vidas. Pero no siempre es fácil hacerlo.

En ocasiones, se han producido relaciones de dependencia posteriores a la ruptura, donde parece haber un vínculo y un recuerdo mayor a cuando se estaba en la relación. Este grado de adicción impide que avancemos. Por eso, lograr la aceptación y superar el duelo es necesario en todas las ocasiones.

Adicción a tu ex

Durante el tiempo que estamos manteniendo una relación con otra persona, nuestro cerebro adquiere una serie de comportamientos, interioriza esquemas de pensamiento y crea rutinas donde nos sentimos seguros y reconfortados. Al terminar la relación, estos patrones se mantienen y parece que sufrimos un síndrome de abstinencia con recuerdos frecuentes al otro, hacia los momentos compartidos, especialmente los agradables, donde sentíamos el bienestar.

Aunque racionalicemos la situación, emocionalmente parecemos necesitar al otro. Aumenta la sensación de soledad y fracaso, el miedo al futuro, la ansiedad y la sintomatología depresiva, típica de los momentos de pérdida. En estos momentos, si se lograse la aceptación, podría ir pasándose por las diferentes etapas del duelo hasta culminar con la serenidad que se logra al final.

Olvida a tu ex

El impulso inicial imprescindible es tener la voluntad de querer dejar la relación, olvidar a la pareja y seguir adelante. Pero esta voluntad no lo es todo. Muchas veces, ante ciertos niveles de dependencia y con emociones negativas desbordantes, debemos generar herramientas que nos ayuden a superar la etapa y comenzar el olvido.

A través de las siguientes estrategias, podrás lograr seguir adelante olvidando a tu ex:

1. Acepta para dejar ir

Las emociones más comunes nada más dejar a una pareja son la soledad, la frustración o la culpa, pero la que realmente corresponde, aunque pueda doler, es la tristeza, la emoción imprescindible de la pérdida. Una vez que asumimos que es el estado en el que debemos estar, que la relación se ha terminado, debemos enfrentarnos a esta nueva etapa y continuar con el resto de herramientas. 

2. Actívate

La activación física tiene un efecto directo sobre la tristeza. Ayuda a que pueda superarse, oxigena a nuestro cerebro y amplía el campo de visión. De hecho, la activación conductual es uno de los tratamientos más efectivos que ayudan a combatir la depresión.

3. Agradece

La gratitud genera un mayor campo de visión. Nos desbloquea y empezamos a ver y valorar todo aquello que hay en nuestra vida.

Escoge cada noche diez cosas de tu vida por las que te sientas agradecido y explica el motivo. Tienen que ser cada día diferentes y nunca relacionadas con la pareja que dejas atrás.

4. Genera nuevos recuerdos

A medida que nuestro cerebro se llena de unas cosas, se vacía de otras. Para poder liberar recuerdos, tienes que empezar a generar otros positivos. Puedes planear viajes con amigos, cultivar nuevos hobbies o centrarte en viejas pasiones para las que antes no tenías tiempo suficiente.

5. Tiempo

No es que el tiempo todo lo cure, pero ayuda a dejar atrás las cosas negativas, pudiéndonos centrar en las nuevas experiencias, la rutina habitual y nuestra vida social. Date el tiempo necesario para poder superar la tristeza, sin forzar ni querer correr. Cada persona necesita su tiempo y su espacio.

Al aceptar las pérdidas y apoyarnos en la tristeza, podemos empezar a generar un cambio de actitud que nos predisponga al olvido y a la superación. Necesitamos tiempo, espacio para pensar y momentos de ocio que nos hagan disfrutar, sabiendo que en nuestra mano está poder estar bien en el futuro, aunque ahora no lo veamos.

Mi novia/o me dejó: 5 consejos para superar la ruptura unilateral

Al sufrimiento de la ruptura se le añade el malestar por no entender lo ocurrido. ¿Qué hacer?


Mi novia me dejó, ¿qué puedo hacer para volver a sentirme bien? Mi novio ha terminado con nuestra relación, ¿cómo puedo superarlo? Estas son preocupaciones típicas ante las rupturas unilaterales de pareja, y lo cierto es que es relativamente normal que muchas personas se obsesionen durante un tiempo con esta clase de problemas. El fin del idilio suele ser doloroso, y si además ha ocurrido a partir de una decisión unilateral, acostumbra a serlo más.

Sin embargo, ninguna época de tristeza y de crisis emocional tiene por qué durar indefinidamente, y por muy mal que estemos hay mucho que podemos hacer para sentirnos mejor y llegar a superar ese duro golpe. Puede que otra persona haya decidido terminar con algo compartido, pero sobre nuestro bienestar psicológico toda la legitimidad para cambiar a mejor y sentirse bien la tiene uno mismo.

Consejos a seguir si tu novio o novia te ha dejado
Es cierto que sobre amor no existen grandes leyes naturales que se cumplan en el 100% de los casos, pero lo más frecuente es que las rupturas de pareja unilaterales sean muy dolorosas. En estos casos, hay que procurar no quedarse estancado en esa etapa de crisis, para que la tristeza no se quede siempre ahí impidiendo que vivamos la vida con normalidad. A continuación encontrarás varios consejos útiles si tu novia/a te ha dejado y sientes un gran malestar.

1. Resérvate tiempo para asimilarlo
Hay personas que creen que superarán mejor la ruptura si hacen ver como que no ha ocurrido, lo cual les lleva a intentar hacer exactamente lo mismo que llevaban haciendo siempre, como si no les hubiese afectado lo ocurrido. Esto es un error. Si vives con la obsesión de “mi novia me ha dejado”, “ mi novio ya no volverá, o similares, no tine sentido imponerse a uno mismo una fachada tan artificial.

Por eso, es necesario dedicar al menos unos minutos al día a afrontar la ruptura y aceptar su existencia. Sí, esto es algo doloroso, y es muy posible que se pase por momentos de llanto. Sin embargo, al menos en las primeras fases del proceso de superación de la ruptura, es bueno exponerse a esto.

2. Entiende que buscas una meta a largo plazo
Salir de tu zona de confort es imprescindible, y esto implica aceptar que tendrás que pasar momentos incómodos por un bien superior: volver a la normalidad en las próximas semanas y meses, y no permitir que tu malestar y tristeza se cronifique.

Por otro lado, entender que lo que hagas en el presente deberá entrar en la lógica de ese proceso de mejora a medio o largo plazo significa que la salud mental de uno mismo es lo primero, y por eso la relación con la expareja debe supeditarse a lo que en cada caso creamos que es más útil para nosotros. No deben existir sentimientos de culpabilidad por querer no tener contacto con él o ella.

3. Examina tus creencias de culpabilidad
Cuando a alguien le deja su pareja, es muy común que empiece a tener sentimientos de culpabilidad, aunque aparezcan a partir de creencias totalmente irracionales. Esto hace que aparezcan pensamientos intrusivos referidos a aquellas situaciones que según uno mismo han propiciado que el novio o la novia haya puesto fin a la relación.

Es cierto que posiblemente buena parte de lo que ha llevado a la otra persona a cortar con nosotros tenga que ver con cosas que hemos hecho, pero hay que tener presente dos cosas.

En primer lugar, no todo lo que lleva a la ruptura y haya sido producto de nuestras acciones es algo por lo que avergonzarse ni pedir perdón. Por ejemplo, las incompatibilidades en cuanto a prioridades o personalidad no pueden ser culpa ni de una de las partes ni de la otra. No hay un tipo de persona a la que debamos parecernos para mantener la buena salud de la relación de pareja.

En segundo lugar, incluso en aquello que puede ser considerado moralmente incorrecto y que haya entristecido o enfadado a la ex pareja, puede servir como lección para mejorar en el futuro. Sobre el pasado no se tiene poder, pero sí sobre el presente y el futuro. Hacer que esa experiencia sirva para aprender es la mejor manera de progresar y hacer que la autoestima no se resienta indefinidamente por lo ocurrido.

4. Busca creencias irracionales
Con eventos tan importantes como la ruptura, es muy fácil que, sin que nos demos cuenta, se cuelen en nuestro sistema de creencias varias ideas totalmente irracionales acerca de quiénes somos y qué hemos hecho. Normalmente estas ideas son muy pesimistas o tienen un sesgo que nos lleva a concentrar toda nuestra atención en aquello que percibimos como debilidades de uno mismo. Por eso, es necesario reflexionar e ir destapando poco a poco esas creencias sin fundamento.

5. Que no te dé miedo acudir a terapia
En algunos casos, el esfuerzo de uno mismo no es suficiente para asimilar la ruptura y volver a vivir sin estar permanentemente instalado en la tristeza. En este caso, lo que sí puedes hacer por ti es rechazar la idea de que si vas a psicoterapia por el apoyo psicológico que esta te puede proporcionar eso será síntoma de debilidad. Es totalmente comprensible que, si alguien querido nos deja, tengamos dificultades para volver a estar bien; a fin de cuentas, es un proceso de duelo

¿Por qué hay más separaciones en verano?

Este artículo trata de un mito que es la creencia de que “una pareja puede resolver la crisis de relación que atraviesa haciendo un viaje de placer”.

separaciones verano

 

Separaciones en verano

¿Un viaje puede evitar un divorcio?

En el ámbito de la psicoterapia abundan una serie de mitos que en nada ayudan a lo que debería ser el trabajo personal del pacientes que acude a un psicoterapeuta y, en general, de quienes en un momento determinado de sus vidas les preocupa un problema que interfiere en la estabilidad de las mismas. Uno de estos mitos es la tendencia exagerada a utilizar el mantra “hay que ser positivos”, como consejo-panacea universal que, sin rigor profesional, y abusivamente, utilizan quienes tienden a espiritualizar los problemas y preocupaciones sin contemplar la realidad. Otro de los mitos es aventurar que “el nacimiento hijo ayuda a resolver los problemas de pareja”, craso error desde la perspectiva de una psicoterapia seria. El tercer mito, precisamente del que trata este artículo, es la creencia de que “una pareja puede resolver la crisis de relación que atraviesa haciendo un viaje de placer”.

Crisis de pareja y vacaciones

Mi experiencia profesional echa por tierra este último mito –mas bien una fantasía– según suelo comprobar en algunos pacientes después de las vacaciones de verano, una época del año que suele abocar en frecuentes separaciones y divorcios otoñales. Esto es debido a que ciertas parejas en crisis pretenden resolverla en vacaciones, forzando su convivencia sin haber planteado previa y adecuadamente sus problemas en común, y aun menos los individuales que cada uno aporta a la relación. Es por ello que, al estar juntos más horas al día, sin los lapsus de respiro que brindan las actividades de la vida cotidiana, quedan más en evidencia las discrepancias y se acelera el riesgo de ruptura. Cuando una pareja en crisis se plantea realizar un viaje mágico para salvar su relación, se suelen crear expectativas que someten a un sobre esfuerzo a ese gigante con pies de barro que es una relación que se tambalea y, como resultado, sólo consiguen darse de bruces con la realidad. Se trata pues de esfuerzos estériles, algo así como intentar rehabilitar un edificio con los cimientos defectuosos y pretender, además, que sea habitable.

Terapia Gestalt y crisis de pareja

Desde el marco teórico de la Terapia Gestalt –que es la vertiente psicoterapéutica que desempeño–, la primera premisa que debería tenerse en cuenta antes de lanzarse a un viaje de este tipo, es que sólo hay un modo de resolver un conflicto de pareja (sobre todo si éste está enquistado), y es dialogar, aprender a comunicarse de una manera efectiva y afectiva, y a resolver juntos las dificultades que les afectan en común además de las individuales que cada cual aporta. Una buena comunicación es uno de los factores más importante en la pareja, ya que posibilita que el uno sepa realmente lo que el otro siente y demanda. Es un error frecuente imaginar lo que el otro quiere sin recurrir a una herramienta tan útil como es la comunicación a través del diálogo y una exposición clara y sincera de quejas y demandas. Un dialogo eficaz pone de manifiesto las discrepancias y las necesidades que su pareja no consigue satisfacer. Sin diálogo es imposible diseñar estrategias, planificar objetivos, programar soluciones y construir nuevas rutas que conduzcan a la meta que ambos consensúen; en suma, llegar a un acuerdo basado en la realidad de su situación y no en especulaciones y suposiciones.

Pese a todo, una vez han quedado matizadas estas premisas, quiero dejar constancia de que hacer un viaje juntos, puede ser a veces una buena decisión, pero sólo en determinados casos y siempre que ésta se tome tras una comunicación y un diálogo basado en la realidad y no en deseos y fantasías. Del mismo modo, hay otros casos en los que un viaje es más contraproducente que productivo, y un distanciamiento temporal es lo más conveniente hasta que ambos se encuentren en condiciones de establecer el diálogo y la tan necesaria comunicación que, siempre, deberá ser bidireccional, con una comprensión total por parte del otro, sin suspicacias, suposiciones y sin dudas ni lagunas en las demandas que ambos se planteen entre si. La meta del trabajo entre el psicoterapeuta y la pareja en situaciones de crisis debe ser que ésta –la pareja– se replantee su situación abiertamente, con claridad diáfana, sin reproches y siempre con ansias constructivas, de tal modo que ambos sean conscientes de lo que les sucede y qué puede hacer cada uno de ellos (y cómo) para salvar la relación.

Tal vez sea un oportuno modo concluir este artículo matizando que en la terminología de la Terapia Gestalt se considera a la pareja como una co-creación o también como una co-construcción.

Citando una frase de Margherita Spagnuolo-Lobb:

“Nuestra normalidad no es solamente nuestra habilidad para comprender la necesidad del otro, sino también llevar la relación un paso más allá, a lo que podríamos llamar la satisfacción de nuestras necesidades de una forma única, en una irrepetible CO-CREACIÓN propia de ese encuentro”