La esquizofrenia

De la esquizofrenia se hereda la vulnerabilidad (o diátesis) a padecerla, pero no el propio trastorno (cuya prevalencia en población general es del 1%). Su emergencia dependerá de la concurrencia de otros factores, muy especialmente las experiencias de estrés intenso o sostenido.

La esquizofrenia es un trastorno grave del neurodesarrollo que dura toda la vida y que afecta la forma cómo una persona piensa, siente y se comporta. Las personas con esquizofrenia pueden tener delirios, alucinaciones, lenguaje o comportamiento desorganizado y capacidad cognitiva alterada.

Causas de la esquizofrenia. La esquizofrenia es el resultado de un conjunto de factores que predisponen en mayor o menor medida al paciente al desarrollo de la enfermedad, aunque las causas por las que la enfermedad se presenta o, por el contrario, no se manifiesta en determinados pacientes es todavía un misterio.
 

Las personas afectadas de esquizofrenia pueden presentar una grave distorsión en el pensamiento, la percepción y las emociones, manifiestan pérdida de contacto con la realidad y experimentan alucinaciones (fenómeno en el que las personas escuchan y/o sienten cosas que los otros no escuchan ni sienten).

Diferentes tipos de esquizofrenia
  1. Esquizofrenia paranoide. Es la más frecuente de todos los tipos de esquizofrenia, se caracteriza por la presencia de alucinaciones auditivas y delirios . …
  2. Esquizofrenia hebefrénica o desorganizada. …
  3. Esquizofrenia catatúnica. …
  4. Esquizofrenia indiferenciada. …
  5. Esquizofrenia residual. …
  6. Esquizofrenia simple.
Para tratar los síntomas de esquizofrenia consistentes en dificultad para mostrar las emociones y dificultad para interactuar con otros: Los antipsicóticos nuevos aripiprazol (Abilify®), olanzapina (Zyprexa®) y risperidona (Risperdal®) son más eficaces que el antipsicótico antiguo haloperidol (Haldol®).9 abr. 2014
 
¿Cuáles son las consecuencias de la esquizofrenia?
Las consecuencias de las recaídas en la esquizofrenia pueden ser bastante serias: falta de independencia, pérdida de control, perdida de capacidades intelectuales, entre otras. El riesgo de sufrir una recaída aumenta si se interrumpe o se cumple de modo irregular el tratamiento farmacológico.

La ideación suicida

La presencia de ideación suicida es común en el trastorno adaptativo, especialmente en el de expresión mixta (ansiedad y depresión subclínicas y reactivas a un hecho adverso), pese a que con frecuencia pasa inadvertida por su consideración como un problema menor de salud mental.

La ideación suicida es altamente prevalente en pacientes con trastorno depresivo mayor. Dentro de los factores de riesgo para ideación suicida se identifican elementos de dominio tanto clínico como psicosocial que deben ser abordados con especial cuidado en pacientes con este diagnóstico al momento de hacer una evaluación de riesgo.

Rumiación

La rumiación del pensamiento

La rumiación es un proceso cognitivo en el que se observa la irrupción de un pensamiento recurrente, generalmente de contenido adverso. Consume muchos de los recursos atencionales disponibles, por lo que atenúa la orientación hacia la experiencia directa del momento presente.

La rumiación del pensamiento es el fenómeno psicológico que aparece cuando nuestro foco de atención se queda «enganchado» en un elemento real o imaginario que nos produce estrés y malestar.
El pensamiento rumiativo es un patrón mental obsesivo en el que una persona oscila entre los distintos aspectos de una cuestión, pasando de un pensamiento a otro sin soluciones.
Rumiaciones, preocupaciones, pensamientos obsesivos… … Darle vueltas obsesivamente a los pensamientos, además de alejarnos de la realidad al colocarnos en un futuro casi siempre catastrófico, genera una gran ansiedad y en ocasiones, puede llevar a la persona hasta la depresión.

Personas con trastorno antisocial

Las personas con trastorno antisocial presentan rasgos, tales como la impulsividad y la insensibilidad al castigo, que precipitan conductas disruptivas e inhiben las propiedades disuasorias del sistema judicial. Ambas dimensiones deben ser abordadas para su potencial reinserción.

El trastorno ANTISOCIAL supone el desprecio y violación de los derechos de los demás. Se presenta desde la edad de 15 años, como lo indican tres (o más) de los siguientes ítems:

1. Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención

2. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer

3. Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro

4. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones

5. Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás

6. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas

7. Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros

 

Hábitos

Práctica habitual

Todo hábito (tabaquismo, p.e.) se construye sobre una inercia que queda impresa en la cotidianidad, integrándose en el normal desarrollo del día a día. Abandonarlo supone, por tanto, resistir a los condicionamientos que auspiciarán (generando cierto malestar) su reinstauración.


«el hábito de la lectura es muy recomendable; el hábito de fumar es muy perjudicial; la simple variación de algunos malos hábitos alimentarios puede resultar muy beneficiosa para la salud»

El sexo para resolver discusiones.

El sexo como estrategia de resolución de conflictos puede reforzar su aparición posterior, especialmente cuando éste tiene lugar inmediatamente después de las discusiones. Por lo tanto, puede influir en las dinámicas relacionales incrementando el número de intercambios negativos.

El sexo después de una pelea tiene fama de ser fantástico y Montse, empresaria de 29 años, es una de tantas que lo pregonan a los cuatro vientos. Ella aún recuerda una noche en que tuvo una acalorada discusión con su novio. Alcanzó a pensar que ese sería el final de su noviazgo, pero dos horas después de críticas, ironías y reclamos, él le dijo que no dejaría que nada los separara porque ella era lo más importante en su vida. Cinco minutos más tarde habían dejado a un lado sus armas verbales y en medio de abrazos iniciaban lo que sería uno de los encuentros sexuales más apasionados de su relación. “Era como las primeras veces que habíamos estado juntos en la cama, pero más intenso porque ya había un sentimiento profundo de amor entre ambos”, recuerda.

Para Carlos, un ejecutivo de 40 años, el sexo de reconciliación es incluso mejor que aquel que se da después de una cena romántica y todo en la relación marcha sobre ruedas. Otros dicen que es superior al de despedida, cuando la pareja termina de mutuo acuerdo la relación pero antes de tomar caminos separados deciden decirse adiós en la cama. “El de despedida es muy angustioso porque uno quiere dar y recibir todo en un segundo”, dice Carina, de 40 años. En cambio, el sexo después de una pelea es para ella tan agradable que se corre el peligro de buscar cualquier riña para propiciar ese reencuentro. A Alberto, un banquero de 30 años, le parece más espectacular que los primeros encuentros sexuales. “Es una cosa rara porque entre besos y abrazos hay algo de venganza hacia el otro”, dice Pedro, de 35 años. Y agrega: “Uno tira a matar”.

Si bien es cierto que algunas desavenencias no comienzan desde el minuto uno, sino a raíz de la convivencia y son fruto del proceso evolutivo de cada persona. Sea cual sea el motivo que desencadene un desacuerdo no debemos permitir que esta no tenga fin, ya que a nivel emocional terminará pasándonos factura. Una cosa es discutir de vez en cuando, y otra, discutir por casi todo.