ASMR – 3ª parte (Disparadores)

Disparadores

Los disparadores o “triggers” del ASMR son bastante diversos y amplios, además hay gran variedad en función de la persona ya que no todo el mundo siente lo mismo en la misma situación y contexto.
Los disparadores más frecuentes que se relacionan con el ASMR son los siguientes:
  • Observar a una persona dibujar o pintar
  • Ver manualidades y en general todas las muestras de destreza en trabajos manuales y/o artísticos.
  • La manipulación cuidadosa de objetos
  • Vídeos de atención personal sobre terceras personas, como cortes de pelo, cambios de imagen o incluso exámenes médicos.
  • Observar a alguien hacer una tarea minuciosa, por ejemplo; cumplimentar un formulario, inspeccionar cuidadosamente un objeto de cerca…
  • Ruido blanco
  • Conversaciones pausadas, suaves y relajantes. Tonos de voz constantes, pacientes y uniformes, voz susurrada…
  • Sonidos de objetos diversos como, por ejemplo, el sonido de un papel arrugándose, alguien pasando las páginas de un libro, el sonido de un lápiz dibujando el papel, el roce de dos piezas de madera…

Estos disparadores se podrían clasificar en los siguientes términos:


Disparadores con la voz:

  • Whispers/susurros: simplemente es voz susurrada.
  • Soft Speaking: Hablando con un tono bajo de voz, pero sin llegar a susurrar.
  • Inaudible/unintelligible: Es un susurro en el que no llegas a entender lo que se está diciendo.
  • Ear to ear o “de oreja a oreja”: Es cuando la voz de la impresión de pasar de un oído al otro. Para ello es necesario usar sonido “binaural” (efecto de sonido que da la sensación de estar pasando de un oído al otro. Para escuchar mejor este sonido es recomendable utilizar auriculares).

Disparadores con objetos:

  • Tapping: Traqueteo con las uñas o la yema de los dedos sobre alguna superficie.
  • Scratching: Rascar la superficie de objetos.

Disparadores visuales:

  • Dentro de esta categoría cualquier acción que incluya movimientos suaves; mover las manos, colorear un dibujo, tocar la cámara con un pincel o una brocha, doblar toallas…

DESINFORMACIÓN SEXUAL ASOCIADA A FALTA DE PLACER

Tras la mayoría de disfunciones y problemas sexuales en la mujer se esconde una educación sexual sesgada y repleta de connotaciones negativas. La mejor terapia para superar esos tabúes es reconocer el propio cuerpo y reconciliarse con él.

En la mayoría de los casos, la educación sexual que recibimos, independientemente de que seamos mujeres u hombres, es muy deficiente. Lo poco que aprendemos, además, suele estar lleno de mitos, miedos y tabúes. Las mujeres en concreto han recibido una información sexual limitada, que conlleva un mensaje velado: No son seres sexuales.

Esta desinformación no se circunscribe únicamente al acto sexual, sino básicamente a todo lo que tiene que ver con el funcionamiento de nuestro cuerpo de cintura para abajo. A este desconocimiento, se le suman mensajes negativos que la mujer recibe generalmente durante los primeros años, y que crean una forma de relacionarse con sus órganos reproductores muy compleja.

Cuando una mujer sufre una experiencia sexual traumática o dolorosa (sobre todo si es joven), es muy frecuente que niegue sus genitales durante el resto de su vida. Algo que no le pasaría con el resto de su cuerpo. Para entender más claramente a qué nos referimos, establecemos un paralelismo. Imaginemos otra situación: Una mujer, que se ha caído varias veces y se ha roto algunos huesos, no renunciaría nunca a sus piernas. Las rehabilitaría y, una vez sanas, viviría perfectamente con ellas. Sin embargo, si lo que le ocurre es que tiene relaciones sexuales dolorosas o ha sufrido operaciones en el útero, los ovarios o incluso en la vejiga o el recto (partes que incluye dentro de ese territorio “genital” que perciben como no natural), lo ocultan, llegando a negarlo.

Lo que provoca esto, entre otras muchas consecuencias, es que las mujeres sufren disfunciones sexuales, durante la excitación y el orgasmo, dolores durante las relaciones, problemas de autoestima y, a nivel físico, enfermedades y trastornos en la zona pélvica, en gran parte causados porque dejan de cuidar esta parte de su cuerpo.

¿Cómo superar estos tabúes?
La principal terapia debe basarse en el amor y cuidado hacia nuestro cuerpo. Por eso es importante seguir algunas pautas para reconciliarnos también con nuestro aparato reproductor y nuestra sexualidad:

Ir al ginecólogo regularmente para revisar nuestro útero, ovarios y vagina.
Cuidar nuestros genitales lavándolos con geles adecuados e hidratándolos.
Protegernos de infecciones y enfermedades.
Conocer y ejercitar nuestra musculatura pélvica para mejorar nuestra salud, bienestar y sexualidad.
Hablar con nuestra pareja con naturalidad sobre lo que esperamos del sexo, nuestros miedos o límites.

Fuente: Marta Ibáñez, sexóloga

TRANSFORMAR LOS TABUES EN FUENTE DE PLACER

El sexo oral es la forma con que la mayoría de las personas alcanzan orgasmos más intensos

Aprensiones, tabúes, complejos o tapujos que aniquilan cualquier posibilidad de disfrutar de un encuentro carnal. Si te reconoces en alguna de ellas, trata de acabar con su nefasta influencia y soluciona de una vez por todas tu vida sexual.

No te quedes con las ganas y quítate de la cabeza esos anticuados pecados sexuales. (iStock)No te quedes con las ganas y quítate de la cabeza esos anticuados pecados sexuales. (iStock)
Escrúpulos con el sexo oral
El sexo oral es la forma con la que la mayoría de las personas alcanzan orgasmos más intensos”, asegura Cox. Cierto, puede que hace décadas pudiese visualizarse el concepto en sí como algo desagradable, pero actualmente es una de las prácticas más comunes y satisfactorias que juega un papel relevante para las féminas en los preliminares.

A muchas mujeres les preocupa enfrentarse tan directamente a olores, texturas o restos inesperados, así como que sus parejas se sumerjan en sus zonas más íntimas sin ser plenamente conscientes de que éstas estén completamente limpias. La higiene es importante, cómo no, pero no puede ser un punto obsesivo. “Prueba a saltar sobre él justo cuando esté saliendo de la ducha, pero muestra entusiasmo y ganas, que no parezca que le estás haciendo un enorme favor”, recomienda la experta.

El 95% de las mujeres que practican la masturbación alcanzan el orgasmo con mucha más facilidad.

Otro de los problemas comunes a la hora de practicar sexo oral a sus parejas suele ser la sensación de ahogo que, en muchas ocasiones, se traduce en desagradables arcadas. He aquí un buen truco: respira por la nariz y procura no introducir el pene hasta que toque la campanilla para evitar sustos. Ayúdate de las manos y recuerda que no todo es succionar, lamer la zona circundante –no caigas en el error de centrarte sólo en el falo–, acariciar y agitar son movimientos que te permitirán coger aire sin que nadie en la escena deje de disfrutar.

Más vale malo conocido…
Ya sea por comodidad, porque han encontrado en el ritual habitual la manera más rápida para llegar al orgasmo, por cansancio o por simple y llana dejadez, son muchas las mujeres que cometen el pecado sexual de no querer probar cosas nuevas en la cama.

Nada mata más rápido la vida sexual que una pareja que se niega a salir de su zona de confort en las relaciones sexuales”, advierte Cox. Aunque halláis encontrado una posición en la que ambos estéis cómodos y el sexo resulte satisfactorio, repetir el mismo ritual en cada encuentro puede resultar de lo más aburrido. Puede que sigas llegando al orgasmo, ¿pero son cada vez más intensos? Probablemente no, y es necesario innovar para saber qué puede o no funcionar, cerrando las puertas exclusivamente a peticiones que sepamos a ciencia cierta que van a resultar desagradables a nivel físico y mental (como quien dice, que sepas que van a acabar en trauma).

Si la otra persona es capaz de confesarnos alguna fantasía sexual que le encantaría realizar, “en lugar de poner tu cara habitual de ‘¿pero qué me estás contando’?, piensa en ello”, recomienda encarecidamente la sexóloga, quien sugiere que también sean ellas quienes propongan algo de vez en cuando.

Las mujeres que no se masturban tienen muchas más dificultades para llegar al orgasmo. (Corbis)
No conocen su propio cuerpo.
La mayoría de las mujeres tienen su primer orgasmo en solitario, ya que, a diferencia de los hombres, alcanzar el clímax no es un proceso fácil para ellas y tienen qué descubrir dónde y cómo tocar para disfrutarlo. Y como todo trabajo de aprendizaje, la masturbación tiene sus beneficios a medio y largo plazo: el 95% de las féminas que la practican alcanzan el orgasmo.