La muerte

La muerte de una persona con la que manteníamos un vínculo difícil (y sin resolver) puede precipitar con frecuencia un duelo patológico. El uso de la silla vacía facilita, en algunos de los casos, un cierre simbólico del conflicto que alivia el malestar y la sensación de culpa.

La muerte (a veces referida por los eufemismos deceso, defunción, fallecimiento, óbito, expiración, perecimiento, fenecimiento, cesación) es un efecto terminal que resulta de la extinción del proceso homeostático en un ser vivo; y con ello el fin de la vida.​ Puede producirse por causas naturales (vejez, enfermedad, …

La ideación suicida

La presencia de ideación suicida es común en el trastorno adaptativo, especialmente en el de expresión mixta (ansiedad y depresión subclínicas y reactivas a un hecho adverso), pese a que con frecuencia pasa inadvertida por su consideración como un problema menor de salud mental.

La ideación suicida es altamente prevalente en pacientes con trastorno depresivo mayor. Dentro de los factores de riesgo para ideación suicida se identifican elementos de dominio tanto clínico como psicosocial que deben ser abordados con especial cuidado en pacientes con este diagnóstico al momento de hacer una evaluación de riesgo.

Síndrome de Cotard

CREER ESTAR MUERTO

El Síndrome de Cotard es un trastorno delirante, en el cual la persona afectada niega su propia existencia o considera que podría estar muerta. En ocasiones se acompaña de alucinaciones olfativas y cenestésicas que sugieren estar experimentando un proceso interno de putrefacción.

El síndrome de Cotard, también llamado delirio de negación o delirio nihilista, es una enfermedad mental relacionada con la hipocondría. El afectado por el síndrome de Cotard cree estar muerto (tanto figurada como literalmente), estar sufriendo la putrefacción de los órganos o simplemente no existir.

 

 

SUICIDARME

Terapia. A veces la única manera de encontrarnos a nosotros mismos, es la terapia. Saber y aceptar que necesitas terapia es crucial para tu salud mental. Que vayas a terapia no significa que estés “loco”, por el contrario, debes entender que todos, en algún punto de la vida, necesitamos alguien con quien hablar y que nos ayude a comprender cuál es el camino. No me lo tomes a mal, esto no significa que vas a ir donde un analista o psicólogo y que “mágicamente” las soluciones van a venir a tu vida (o que el terapeuta te va a dar las soluciones en una pastilla, o en la primera sesión). No, no funciona de esta manera. Pero al menos vas a encontrar un apoyo, y alguien que NO te juzga (porque es su trabajo el aceptarte como eres). Así será mucho más sencillo que puedas “encontrarte” a ti mismo y tendrás el “permiso” de ser quien eres.

Apoyo: Mi familia nunca se enteró de lo que me sucedía (¿Tal vez en tu caso es diferente? En retrospectiva, me hubiese gustado que lo supieran, pero para ellos la depresión, el suicidio y otros son temas tabú y no quería ponerlos en esa posición). Ellos nunca supieron acerca de mi depresión (aunque pienso que sospechaban). Ahora, de mis ideas acerca del suicidio NUNCA. A excepción de mi expareja y mi doctor de aquella época, quienes eran los únicos que sabían al respecto. No estoy orgullosa de la manera en como se enteraron, pero, así es como sucedió, y no vale la pena contarlo (por ahora). La cosa es que a pesar de que mi ex pareja buscaba ayudarme (al igual que mi doctor), ellos no eran las personas adecuadas. Así que, lo que necesitas es alguien que comprenda, que no se asuste facilmente y que decida (así sea a regañadientes), hacerce “cargo” de ti. Es complicado de explicar, pero el hecho ACEPTAR que NO ERES CAPAZ de pensar claramente, y que necesitas alguien más haga esto por ti, Y PERMITAS QUE TE AYUDEN, te quitará un gran peso de encima. Si no puedes contar con tu familia, busca amigos. Probablemente ellos son el apoyo que necesitas.

Un descanso de esa vida asfixiante que te abruma. ¿Puedes tomarte unos días libres para ti? Digo, ¿tienes trabajo? ¿Estudias? ¿Puedes tomarte al menos un fin de semana para ti mismo, tu solo en algún lugar? Si no es así, preguntate ¿por qué no puedes? ¿Es que no puedes o no quieres? ¿Es que te cuesta dejar aquello que estás haciendo? ¿Tienes mucha responsabilidad? ¿Eres la única/único que mantiene a tu familia? Si es así, tienes otro gran problema. No necesariamente porque no puedes tomarte un descanso, sino porque piensas que no puedes, o que no lo mereces. Apenas te decidas, y por tu propia salud mental, tómate un descanso de ser tú (esa persona a la que quieres matar), y ve al paso siguiente.

Pensar. Esta es la parte más difícil de todas. ¿Qué es lo que NO te gusta de tu vida? ¿Qué es lo que harías si tuvieras recursos ilimitados (por ejemplo un millón de dólares)? ¿Estás listo para dejar de sentir pena por ti mismo y aceptar que el poder de cambio está en tus manos? Si es así, ve al siguiente paso.

Información. La información es la clave. Necesitas entender lo que te sucede y lo necesitas ahora. Lee sobre tu situación, porque solo así te darás cuenta de que no eres el único, no estás solo, no es el fin del mundo. Conoce a tu enemigo (en este caso los pensamientos suicidas). Esa es incluso me parece que una táctica para la guerra, así que deja de tenerle miedo y enfréntalo

Un Propósito. NO el que los demás te han dado, definitivamente NO lo que otros piensan que es correcto para tu vida, sino el que tú quieres para ella. Busca hasta encontrar aquello que amas. Y deja atrás aquello que ya no amas. Ahí está la clave.

Escribir. Escribir ayuda muchísimo cuando buscamos controlar los pensamientos suicidas o cuando queremos al menos intentar hacerlo. Escribir es catártico, así que podemos intentarlo y dejar de un lado los pensamientos acerca de suicidio, tranquilos en un pedazo de papel (por supuesto que es mejor si un terapeuta calificado o profesional de la salud nos lo recomienda). En todo caso, la escritura, al igual que el hablar con alguien de lo que nos sucede, ayuda a que los pensamientos “malos” sean más manejables.

Datos Interesantes:

Shrira, I. & Foster, J. (2009) The occupation with the highest suicide rate (La ocupación con la más alta tasa de suicidio). Psychology Today. Recuperado de: https://www.psychologytoday.com/blog/the-narcissus-in-all-us/200908/the-occupation-the-highest-suicide-rate


Sobre Verónika Decide Morir (también hay una película, en caso de que no quieras leer el libro.
Freire, E. (2014). Universidad de la República, Uruguay. El bullying y su relación con el suicidio adolescente.
Si buscas ayudar a alguien que pasa por esta situación, tal vez te sirva este artículo: Por qué las personas quieren morir?, el suicidio y sus causas (https://www.conociendotumente.com/salud-y-bienestar/depresion/por-que-las-personas-quieren-morir-el-suicidio-y-sus-causas/)

Nada mata más rápido la vida sexual que una pareja que se niega a salir de su zona de confort

Dicho de otra manera”, puntualiza Cox, “es muy probable que una mujer que nunca se haya masturbado, no haya tenido un orgasmo en su vida. Muchas lo evitan por vergüenza y por falta de intimidad, pero el esfuerzo de buscar unos minutos para experimentar con sus genitales y localizar zonas de placer tiene sus recompensas. Es fundamental hacernos un mapa sexual individual y aprendernos el camino al dedillo –nunca mejor dicho–, para saber guiar a nuestras parejas de cama.


Nunca empiezan el sexo
Es bastante más común de lo que cualquier mujer quiera admitir, pero el hecho es que casi siempre son ellos quienes demandan sexo. Sin embargo, sentirse poderosas, atractivas y sexis al sentarse de pronto sobre ellos en el sofá, bajar sus pantalones o desabrochar sus cinturones, puede conducir a relaciones sexuales bastante más placenteras y lujuriosas que esperar en la cama a que se nos echen encima.

El sexo rutinario y repetitivo mata la pasión. Iniciar las relaciones sexuales cuando no suele, puede aumentar la libido para ambos. Es conveniente dar el primer paso tan a menudo como sea posible, recomienda Cox, quien exagera que las mujeres toman la iniciativa “incluso cuando en realidad no desean tener sexo”.


Vergüenzas intermitentes
Un minuto están gimiendo y gimiendo llenas de lujuria desenfrenada y al siguiente totalmente calladas porque les da apuro el ruido”, ejemplifica la sexóloga. Una especie de coitus interruptus en el que lo mismo son las chicas más picantes y lanzadas del planeta que se tapan los senos con la sábana para que no se vea su cuerpo desnudo.

Las anécdotas embarazosas sobre sexo abundan por doquier, y no es de extrañar teniendo en cuenta la inmersa cantidad de personas a las que les cuesta dejarse llevar y se centran más en las velas, las sábanas de raso y en si la lencería de turno comprada específicamente para la ocasión está bien o mal colocada. Son muchas las mujeres a las que les cuesta desinhibirse y se sienten cohibidas, pero, en serio: ¿de verdad creéis que en ese momento a alguien le importa que vuestra ropa interior no conjunte, que no estéis totalmente depiladas o que la piel de tus muslos no sea tersa y firme como la de los anuncios de cremas anticelulíticas?

Iniciar las relaciones sexuales en un momento inesperado puede aumentar la libido para ambos

El mal aliento, las risas nerviosas, los sonidos que salen de nuestros orificios… Hay tantos desastres potenciales en cualquier relación sexual que tendríamos que evitar practicar sexo si pretendemos mantenernos siempre perfectos”, comenta Cox. Ha llegado el momento de olvidarnos de los tapujos, empezar a relajarnos y, de una vez por todas, disfrutar de una vida sexual a lo grande.

EL RIESGO DE QUE EL SEXO PROVOQUE MUERTE SÚBITA

Una investigación revela que es la causa de algunos casos de muerte por un paro cardíaco repentino

El riesgo de que el sexo provoque muerte súbita es bajo
La muerte súbita es la aparición repentina e inesperada de una parada cardiaca en una persona que aparentemente se encuentra sana y en buen estado. Su principal causa es una arritmia cardiaca llamada fibrilación ventricular, que hace que el corazón pierda su capacidad de contraerse de forma organizada, por lo que deja de latir. Entre las causas que lo pueden producir está la realización de grandes esfuerzos, y de hecho son bien conocidos los trágicos casos que se han producido entre deportistas. Por ese motivo, mucha gente se pregunta si este síndrome se puede producir también al mantener relaciones sexuales.

Y la respuesta es que sí, aunque el riesgo de que esto ocurra es realmente bajo. Así se deduce de los resultados de un estudio realizado por especialistas del Heart Rhythm Center at the Cedars-Sinai Heart Institute, en Los Ángeles. Los autores del informe analizaron 4.500 casos de pacientes que sufrieron muerte súbita y descubrieron que tan solo el 0,7% (es decir, unos 34 casos) había sucedido mientras se mantenían relaciones sexuales o en las dos horas siguientes.

Además, el 94% de los casos les habían sucedido a varones, la mayoría de los cuales se encontraban en la franja de edad comprendida entre los treinta y los sesenta años. Se podría estimar, por tanto, que de cada cien casos de muerte súbita entre varones, uno está vinculado a la práctica del sexo, mientras que la incidencia entre las mujeres sería de uno entre mil. De todas formas los investigadores también detectaron que en la mayoría de los casos aunque el coito había sido el detonante, existían cardiopatías previas o la personas había consumido sustancias tóxicas.