Miedo, fobia y ansiedad infantil

El miedo forma parte del desarrollo infantil, pero si es demasiado intenso y frecuente puede volverse patológico. Explicamos las causas de los miedos en los niños, y cómo tratarlos para evitar que se conviertan en fobias.

Miedos infantiles, qué son y cómo diferenciarlos de la fobia

La fobia, el miedo evolutivo y la ansiedad tienen similitudes y diferencias que debemos conocer para poder interpretar los síntomas del niño y descubrir qué es lo que está experimentando en cada momento, prestando atención para detectar cuanto antes si alguno de sus miedos se ha convertido en una fobia, un problema que es necesario evaluar y tratar con un especialista. Y es que, cuando el miedo infantil se convierte en fobia, deja de cumplir su función y se transforma en algo disfuncional; el niño es incapaz de controlar su miedo, valora como peligrosas situaciones que realmente no lo son, y las anticipa sin ninguna causa que le lleve a deducir que van a ocurrir.

Similitudes entre miedo, fobias y ansiedad

Los términos miedoansiedad y fobia se usan con mucha frecuencia como sinónimos para describir determinadas conductas o respuestas del niño. Esta confusión de términos es lógica, ya que tienen algunas cosas en común, y comparten una característica básica, y es que todas estas emociones se desencadenan a consecuencia de un mismo tipo de estímulo que el pequeño interpreta como una amenaza para el organismo (ruidos, la oscuridad, separación de los padres, animales, personajes imaginarios…).

Además, en cualquiera de estas situaciones el cuerpo y la mente generan los mismos cuatro tipos de respuestas:

  • Respuestas fisiológicas: el organismo reacciona ante el estímulo amenazante, preparándose para actuar o huir del peligro mediante el aumento de la tensión muscular, sudoración, incremento de la actividad cardíaca y respiratoria…
  • Respuestas conductuales: la conducta que el niño pone en marcha como reacción a la amenaza. Las más comunes serían la evitación del estímulo amenazante, y el escape o alteración del comportamiento (apartándose ante un perro grande o acudiendo a la protección de los padres).
  • Respuestas cognitivas: la interpretación que se hace del estímulo y los pensamientos ante la situación de miedo, fobia, o ansiedad. Van desde la evaluación de la amenaza a la preocupación por las respuestas fisiológicas, la búsqueda de solución y de respuestas conductuales y el análisis de las consecuencias o posibles daños.
  • Respuestas emocionales: son el conjunto de emociones asociadas al estímulo que genera el miedo, fobia o ansiedad.

Cómo diferenciar un miedo evolutivo del niño de una fobia

Podríamos decir que el miedo y la fobia son respuestas muy parecidas, predominantemente conductuales, que se desencadenan por estímulos externos, pero con diferente intensidad y frecuencia. La ansiedad, en cambio, es provocada por estímulos internos, y en ella predominan las respuestas cognitivas.

El miedo es una emoción básica que cumple una función muy importante para la adaptación y la supervivencia, y que aparece cuando se interpreta algún estímulo o señal como una amenaza y el organismo se prepara para reaccionar y responder a esa amenaza, salvaguardando la integridad, por lo que nos ayuda a ponernos a salvo de cualquier peligro.

La fobia es un trastorno psicológico que se produce cuando el miedo es demasiado intenso y desproporcionado, que puede controlar al individuo, y que le impide dominar determinadas situaciones y, por lo tanto, requiere tratamiento. La fobia genera respuestas desadaptativas y no puede ser manejada de forma racional.

Por ello, es importante reconocer aspectos que nos indiquen que el miedo del niño se ha podido convertir en una fobia, y aunque no siempre es fácil darse cuenta de esta transformación, estas son las principales señales de alarma:

  • El miedo infantil interfiere en el funcionamiento diario del niño (actividades escolares y sociales, en las relaciones interpersonales, juegos, salidas de casa, en su autonomía…) y se convierte en un obstáculo para su día a día.
  • La fobia se diferencia del miedo en su mayor intensidad y frecuencia.

Adaptación académica

El control de los impulsos y la capacidad para demorar recompensas

Son aptitudes que requieren de cierta maduración neurológica, especialmente en lo relativo a las funciones ejecutivas (vinculadas a la corteza prefrontal). En niños, son predictores de buena adaptación académica.

Programas terapéuticos pueden llevar a que los niños y adultos con problemas de autocontrol (por ejemplo un niño hiperactivo o con problemas conductuales o un adicto a una sustancia) sean más capaces de conseguir la demora de gratificación. El uso de metáforas, de autoinstrucciones y de la exposición en imaginación también puede ser de utilidad.

Por norma general niños menores de cuatro años no eran capaces de demorar la búsqueda de satisfacción. Ello se debe entre otras cosas a la falta de desarrollo de su lóbulo frontal, el cual no alcanza su máximo nivel de desarrollo hasta la edad adulta.

Asimismo, aunque hay cierto componente innato se ha observado que se trata de una habilidad que puede entrenarse.

EL NIÑO REBELDE

EL NIÑO REBELDE Ante un problema de conducta infantil, los padres son buenos informadores de los aspectos externos (pataletas, p.e.), pero menos del estado emocional de su hijo. Este hecho propicia que, a veces, haya una gran distancia entre el motivo de consulta y la situación real del niño.

VIOLENCIA DELS FILLS CAP ALS PARES

Què és la violència filio-parental?
La violència filio-parental és un tipus de violència intrafamiliar que es caracteritza per un conjunt d’actes agressius que són perpetrats per un menor cap al seu progenitor, fent que aquest últim se senti amenaçat, intimidat i controlat.

En el codi penal espanyol, la violència filio-parental està tipificada en l’article 173 (2) i es defineix com «maltractaments habituals en l’àmbit familiar«, on la principal característica és la relació civil o de convivència entre la víctima i l’ agressor, el que no necessàriament implica el vincle biològic entre els dos. Dit d’una altra manera, la víctima és qui té una responsabilitat civil amb l’agressor, encara que no sempre es tracti del progenitor.

Punts carecteristics:
La violència filio-parental es pot presentar tant en famílies que tenen un vincle sanguini, com en famílies d’acollida, adoptives o reconstruïdes. Així mateix, l’agressió pot directament o indirecta, i els maltractaments poden ser de tipus verbal, psicològic, material o econòmic, físic o sexual.

Aquests maltractaments es caracteritzen també per la presència de conductes d’intimidació, control, domini o poder de part de l’agressor, que són realitzades de manera intencionada i que poden causar perjudici o dolor a la víctima. D’altra banda, les agressions poden exercir-se per un o per diversos membres del nucli familiar, i dirigir-se a un o diversos membres del mateix.

En tractar-se d’un fenomen socialment inacceptable, una de les característiques de la violència filio-parental és que sol mantenir oculta dins del si familiar, el que agreuja el cercle de violència. Pel mateix, es tracta d’un fenomen que fins fa poc no havia estat estudiat.

Especialment quan es tracta de fills menors d’edat, aquest fenomen sol encobrir-, ja que la responsabilitat sobre la conducta del nen tendeix a recaure completament sobre els pares, en molts casos sobre la mare, que és precisament objecte de l’agressió a majoritàriament.

Actualment, la violència filio-parental ha cobrat especial interès, per la qual cosa hi ha una gran quantitat de literatura especialitzada sobre el tema.

Per què passa?
La majoria dels casos l’exerceix un menor home d’entre 12 a 18 anys, i que l’agressió ocorre principalment cap a la mare. Sol ser el fill gran, encara que pot tractar-se de fills menors, el que generalment passa quan els grans han abandonat la llar.

La violència filio-parental es relaciona amb el desenvolupament de personalitats i conductes dominants dels nens, el que al seu torn és conseqüència tant d’una societat excessivament permissiva, com de l’exposició prèvia a la violència.