Baja asertividad

Las personas con baja asertividad pueden mostrarse agresivas en sus interacciones o todo lo contrario, pasivas y vulnerables al conformismo social. Ambos extremos comunicativos dificultan el intercambio mutuo de perspectivas y la consolidación de vínculos basados en la confianza.

¿Cómo saber cuando una persona no es asertiva?

La asertividad es una habilidad social que se trabaja desde el interior de la persona. Se define como la habilidad para ser claros, francos y directos, diciendo lo que se quiere decir, sin herir los sentimientos de los demás, ni menospreciar la valía de los otros, sólo defendiendo sus derechos como persona.

Personas con trastorno antisocial

Las personas con trastorno antisocial presentan rasgos, tales como la impulsividad y la insensibilidad al castigo, que precipitan conductas disruptivas e inhiben las propiedades disuasorias del sistema judicial. Ambas dimensiones deben ser abordadas para su potencial reinserción.

El trastorno ANTISOCIAL supone el desprecio y violación de los derechos de los demás. Se presenta desde la edad de 15 años, como lo indican tres (o más) de los siguientes ítems:

1. Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención

2. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer

3. Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro

4. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones

5. Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás

6. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas

7. Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros

 

La revelación de una infidelidad

2 maneras de afrontar LA INFELIDAD

La revelación de una infidelidad, es un momento crucial en las relaciones de pareja. Para muchas es un punto de no retorno, tras el cual el vínculo queda irremediablemente dañado; mientras que a otras las permite redefinir, reforzar y renovar los cimientos sobre los que se erigen.


Ser infiel, es simplemente, romper la confianza de la pareja cuando se mantienen secretos alejados de la intimidad conyugal. En definitiva, somos infieles a nuestra pareja cuando le mentimos de manera consciente y a sabiendas de que nuestro comportamiento no es el correcto.

Escojer como tomárselo si es posible, se convierte en una elección.

El sexo para resolver discusiones.

El sexo como estrategia de resolución de conflictos puede reforzar su aparición posterior, especialmente cuando éste tiene lugar inmediatamente después de las discusiones. Por lo tanto, puede influir en las dinámicas relacionales incrementando el número de intercambios negativos.

El sexo después de una pelea tiene fama de ser fantástico y Montse, empresaria de 29 años, es una de tantas que lo pregonan a los cuatro vientos. Ella aún recuerda una noche en que tuvo una acalorada discusión con su novio. Alcanzó a pensar que ese sería el final de su noviazgo, pero dos horas después de críticas, ironías y reclamos, él le dijo que no dejaría que nada los separara porque ella era lo más importante en su vida. Cinco minutos más tarde habían dejado a un lado sus armas verbales y en medio de abrazos iniciaban lo que sería uno de los encuentros sexuales más apasionados de su relación. “Era como las primeras veces que habíamos estado juntos en la cama, pero más intenso porque ya había un sentimiento profundo de amor entre ambos”, recuerda.

Para Carlos, un ejecutivo de 40 años, el sexo de reconciliación es incluso mejor que aquel que se da después de una cena romántica y todo en la relación marcha sobre ruedas. Otros dicen que es superior al de despedida, cuando la pareja termina de mutuo acuerdo la relación pero antes de tomar caminos separados deciden decirse adiós en la cama. “El de despedida es muy angustioso porque uno quiere dar y recibir todo en un segundo”, dice Carina, de 40 años. En cambio, el sexo después de una pelea es para ella tan agradable que se corre el peligro de buscar cualquier riña para propiciar ese reencuentro. A Alberto, un banquero de 30 años, le parece más espectacular que los primeros encuentros sexuales. “Es una cosa rara porque entre besos y abrazos hay algo de venganza hacia el otro”, dice Pedro, de 35 años. Y agrega: “Uno tira a matar”.

Si bien es cierto que algunas desavenencias no comienzan desde el minuto uno, sino a raíz de la convivencia y son fruto del proceso evolutivo de cada persona. Sea cual sea el motivo que desencadene un desacuerdo no debemos permitir que esta no tenga fin, ya que a nivel emocional terminará pasándonos factura. Una cosa es discutir de vez en cuando, y otra, discutir por casi todo.

CONFLICTOS DE PAREJA

Si hay problemas de pareja, siempre hay un motivo clave: La comunicación. Es lo mas importante. Te has dado cuenta de que desafortunadamente no has podido resolver de una manera permanente y definitiva tus problemas de pareja dialogando. Lo mas probable es que no. Que tus problemas se conviertan en algo cíclico y se repiten los mismos patrones de conducta..no te resulte extraño..que tu puedas hablar y hablar y eso no te garantice que tu pareja te va a escuchar, te va a comprender y mucho menos va a modificar las conductas que no te gustan.

Que frustrante no poder expresar tus ¡frustraciones!. Pero por supuesto no se trata de volver a los tiempos de antes sobretodo para las mujeres cuando eran sometidas y se aguantaban porque era su cruz y porque tenían que luchar y retener a sus marido . Tampoco se trata de que los caballeros se fastidien y se desesperen con las mujeres que hablan mucho porqué una de las frases que yo escucho que más detestan los hombres de parte de su pareja es la siguiente: «oye, tenemos que ¡hablar!» «Y ahora que dice… y ahora que le molestó». Seguro que va a haber conflicto ya que es curioso que esa frase en lugar de ser receptiva a la persona a la que se dirige , la pone a la defensiva. Si la comunicación no funciona, si lo único que haces es generar mayores conflictos.


¿Qué es lo que podemos hacer?

Lo primero es no insistir en comunicaciones… no es persiguiendo a la pareja, mandándole mensajes de texto, etc. Presionándolo a que nos escuche porque, van a terminar discutiendo o si cualquiera de los dos tiene una mayor facilidad de palabra te van a manipular, te van a convencer de que tu estas haciendo el drama que tus quejas no son validas y que tu eres quien empieza con los conflictos. Te quedas peor que antes, con tu frustración y además sintiendo que tu eres la persona que está actuando de manera equivocada.


¿Qué recursos podemos tener?

Que podemos hacer para tener relaciones más armoniosas para que las diferencias clásicas entre el hombre y la mujer sean llevaderas y complementarias en lugar de antagónicas..Que podemos hacer para ser aceptados..y que la otra persona no quiera corregirnos … Sin sentir que la persona a la que amamos es un juez que constantemente está marcando nuestros defectos. El primer punto que re-comentamos es ser realistas.No tener expectativas fantasiosas en el caso de las mujeres tu pareja no es tu papa..no es tu psicólogo, no es tu príncipe azul, no tiene porqué llenar todos los huecos o todas las carencias afectivas que traes desde la infancia y si ella tiene ciertas tendencias de ser, no eres tu quien lo va a cambiar por más que le ruegues, le supliques y te enojes. Si es alcohólico, está en tus manos quitarle del alcoholismo? No te desgastes, no intentes por medio de la comunicación resolver problemas que tiene un origen totalmente diferente por lo tanto si no hay que comunicarse lo que yo recomiendo es que el problema se tienda a profundizar.

Hay una diferencia entre el problema real y el problema aparente.La mayoría de las personas desafortunadamente se empeñan en resolver el problema aparente y no el problema real. Y siempre califican que el problema aparente son los conflictos de la otra persona. Estamos con el dedo acusador. «es que tú me has … es tu culpa … etc» Y no nos podemos a ver algo que es más básico, la dinámica de pareja es la interacción y como afecta el uno al otro. Yo lo simbolizo con el símbolo del infinito: esa dinámica de pareja y que significa que lo que tu haces retroalimenta lo que hace el otro y viceversa. No puedes ser un juez al 100 % y si te pones en calidad de victima, menos vas a poder resolver tus problemas. Si tu quieres saber a fondo cuales son los conflictos que afligen tu relación de pareja, necesitas leer buenos libros, acudir a terapia, escuchar conferencias, etc

Los psicólogos podemos ayudar a detectar, analizar cual es la raíz del problema para que no estés desperdiciando tu tiempo y tu energía en querer dialogar inútilmente. Recuerda que la ignorancia no sirve, hay que tener primero conocimientos y posteriormente actuar. Solo así lo haremos de manera consciente no de manera impulsiva y arrebatada y podremos lograr nuestras expectativas dentro de un marco realista no fantasioso.

Autor: Xavier Conesa

CONFLICTOS DE PAREJA AL FINALIZAR LAS VACACIONES

El ‘síndrome postvacacional‘ es el resultado de un estrés laboral previo a las vacaciones, siendo más vulnerables aquellas personas que tienen problemas en su trabajo, según ha informado el psicólogo y miembro de Top Doctors, Miguel Casas.

Este síndrome no es una patología, sino un «trastorno adaptativo» en el que la persona que lo sufre tiene una sintomatología clínica a un estresor específico, la vuelta al trabajo, ya que viene de un periodo de descanso y no se ve capaz de responder al alto número de demandas que supone «el regreso», ha explicado el doctor.

Esta sensación de dificultad que se tiene al volver al trabajo lo sufren más las mujeres que los hombres, con síntomas como ansiedad, un bajo estado de ánimo, decaimiento, falta de energía, sensación de hastío y percepción de no ser capaz de adaptarse de nuevo al entorno laboral.

«Cuanto mayor sea la distancia entre el placer de las vacaciones y el estrés en la actividad laboral, mayor será la posibilidad de padecer «estrés postvacacional«, ha explicado Casas.

«Las personas más proclives a padecer depresión postvacacional son las que tienen problemas en su trabajo, ya sea porque no les guste, porque tengan malos horarios, porque hayan padecido algún tipo de ‘mobbing laboral‘ o porque estén afrontando problemas de despidos, algo muy habitual hoy en día con «la crisis», ha señalado el doctor.

Por ello, ha proseguido, estos síntomas reflejan un estrés laboral oculto, por lo que es necesario evaluar los factores que provocan esta situación y adoptar decisiones para poder prevenirlo en otra ocasión.