EsKetamina

La EsKetamina es un derivat de la Ketamina en pols aprobat per us nasal amb spray

Per un tractament immediat i per persones que no responen be als tractaments convencionals per depressió.

La Esketamina, que recentment va entrar a proves clíniques com una substància que ajudaria a pacients amb depressió severa, és ara oficialment un medicament legal que es farà servir com un aerosol nasal per tractar els pacients que no responen als medicaments tradicionals per a la depressió.

Aquesta setmana, l’Administració de Drogues i Aliments dels Estats Units, millor coneguda com la FDA, va aprovar l’aerosol nasal derivat de la substància, anomenat esketamina, i que ja està sent desenvolupat per la companyia farmacèutica Johnson & Jonson.

La ketamina s’ha utilitzat com anestèsic durant dècades i es va provar experimentalment per tractar la depressió a la fi dels 90, tot i que es va administrar de manera intravenosa.

La subsidiària de Johnson & Johnson, Janssen Parmaceutical Companies, vendrà el medicament sota la marca Spravato. D’acord amb Husseini Manji, el desenvolupador del nou medicament, serà de tres a quatre vegades més forta que la ketamina regular, el que permetria als metges administrar dosis més petites amb menys efectes secundaris.

Segons Manji, l’aerosol nasal es tornarà efectiu en tot just hores del seu ús, en comparació amb les quatre a vuit setmanes que la majoria dels antidepressius prenen per començar a funcionar. Va dir que els pacients rebran una dosi de esketamina dues vegades per setmana durant les primeres quatre setmanes, però si mostren signes de millora, l’ús es reduirà a un cop cada setmana o dues, tal com li va explicar a ABC News.

«Es pot millorar ràpidament a les persones amb la medicació nasal, però la depressió és una malaltia crònica i cal seguir veient-la d’aquesta manera».

Manji també va dir que la ketamina de grau mèdic té dos efectes secundaris «manejables»: pressió arterial alta i dissociació. «Els colors poden semblar més brillants, els sons poden semblar més brillants, pot semblar que no són reals, l’habitació pot no semblar real», va dir, però va afegir que la gravetat d’aquesta sensació es dissipa després de la primera dosi.

La estimulación del deseo

La estimulación del deseo es necesaria para que el resto de las fases que componen la respuesta sexual se desarrollen con normalidad y proporcionen una experiencia placentera. Este momento requiere de matices sutiles que muchas veces difieren profundamente de la pura genitalidad.

Le ocurre a casi todas las parejas con el paso del tiempo: el hombre tiene la sensación de que sus ganas por mantener relaciones sexuales son siempre

Le ocurre a casi todas las parejas con el paso del tiempo: el hombre tiene la sensación de que sus ganas por mantener relaciones sexuales son siempre superiores a las de su compañera. Un malentendido que genera mucha confusión en la vida en pareja, pero que puede solucionarse fácilmente si conocemos las técnicas adecuadas. Durante mucho tiempo, y aún hoy en día, se ha dado por hecho que los hombres siempre tienen más ganas de tener sexo que las mujeres. No es cierto. La realidad es que hombres y mujeres tienen las mismas necesidades de mantener relaciones sexuales, y las mismas ganas, pero sus ciclos funcionan de distinta manera.

Muchas mujeres no experimentan el deseo sexual en el inicio del intercambio, sino que aparece más tarde, porque se busca conscientemente. La realidad es que,  el deseo sexual no tiene que estar presente para que las mujeres quieran, y puedan, mantener relaciones sexuales y, de hecho, en parejas de larga duración, no siempre se da en el inicio del intercambio amoroso. La libido femenina aumenta con el tiempo y las mujeres alcanzan la madurez sexual hacia los 35 años, pero el deseo, no obstante, se ve afectado por la propia rutina de una relación amorosa.  “cuanto más tiempo pasa una mujer en una relación, menos deseo sexual siente”.

Esto no quiere decir que no quieran mantener relaciones sexuales, pero tienen motivaciones distintas para hacerlo. Razones complejas que no responden al mero “deseo”. En muchos casos las mujeres buscan fomentar la intimidad emocional con su pareja o, en ocasiones, incrementar su propia autoestima. El deseo sexual, por tanto, no está presente en el inicio del intercambio sexual, sino que aparece más tarde, porque se busca conscientemente. Esto es clave para entender porque las mujeres no siempre parecen tan receptivas como el hombre respecto al acto sexual. La buena noticia es que se puede trabajar la aparición de ese deseo, y con la estimulación adecuada, la excitación sexual y el placer se intensifican. Y las relaciones son más satisfactorias.

CONSEJOS:

1. Lee, imagina y planifica

El deseo se puede provocar conscientemente.

2. Trabaja los preliminares

A muchos hombres les cuesta aceptar que sus mujeres hagan el amor solo por complacerles.

3. Muestra satisfacción y apuesta por lo que le gusta

Debemos tratar de mostrarnos siempre optimistas en nuestras relaciones, mostrando satisfacción y agradecimiento.

4. Elige un buen momento

La pareja tiene que estar en un momento emocionalmente estable para poder hacer el amor.

5. El orgasmo no siempre debe ser la meta

Este es un problema sobre todo para los hombres, que sienten una gran frustración si no logran que su pareja alcance el orgasmo. Es cierto que no tener nunca orgasmos es un problema, pero si ocurre de vez en cuando no hay que darle mayor importancia. En muchas ocasiones, las mujeres, simplemente, ni lo buscan, ni lo necesitan.

Benzodiacepinas

El consumo de benzodiacepinas para dormir debe estar limitado, en condiciones normales, a un periodo breve de tiempo (tres meses como máximo). El abordaje de los problemas en esta área ha de contemplar una adecuada higiene del sueño y la correspondiente modificación de hábitos.

Algunas de las benzodiazepinas más abusadas son el flunitrazepam, también conocida como «droga de la violación«, cuya venta fue prohibida en los Estados Unidos. … En otras partes del mundo el diazepam (de nombre comercial Valium) es la benzodiazepina que más predomina en el abuso a sedantes.
Las benzodiazepinas son medicamentos psicotrópicos con efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes.​

Trastorno por Atracón

PREFERIR COMER A SOLAS POR VERGUENZA

En el Trastorno por Atracón se advierte un relación funcional entre las emociones y la sobreingesta, pues comiendo se alivia la emoción que precipitó el episodio. De forma paralela, no obstante, la plenitud abdominal genera nuevos sentimientos desbordantes que refuerzan el ciclo.

El trastorno por atracón es un nuevo trastorno alimentario que consiste en episodios repetidos de atracones de comida sin realizar mecanismos compensatorios para evitar ganar peso, como ocurre en la bulimia nerviosa. Analizamos las características clínicas (conducta alimentaria, psicopatología e imagen corporal), instrumentos de medida y tratamiento para el manejo del trastorno por atracón.

Los criterios del trastorno por atracón son:

A. Episodios recurrentes de atracones que se caracterizan por las dos siguientes condiciones:
*Comer en un corto periodo de tiempo (dos horas) una cantidad de comida mayor que la que come la mayoría de la gente en ese mismo periodo.
*Sensación de pérdida de control durante los episodios (por ejemplo, no poder parar de comer o no controlar lo que uno come).

B. Durante los episodios de atracones al menos 3 de los siguientes indicadores de pérdida de control:
*Comer más rápidamente de lo normal.
*Comer hasta sentirse muy lleno.
*Comer grandes cantidades de comida cuando no siente hambre.
*Comer grandes cantidades de comida todo el día, no planificando la hora de la comida.
*Comer solo porque está a disgusto de cómo uno come.
*Sentirse a disgusto con uno mismo, deprimido, o muy culpable después de comer.

C. Importante malestar por los atracones.

D. Los atracones son al menos de 2 veces por semana y en un periodo de 6 meses.

E. No existen criterios para la bulimia nerviosa.

Hábitos

Práctica habitual

Todo hábito (tabaquismo, p.e.) se construye sobre una inercia que queda impresa en la cotidianidad, integrándose en el normal desarrollo del día a día. Abandonarlo supone, por tanto, resistir a los condicionamientos que auspiciarán (generando cierto malestar) su reinstauración.


«el hábito de la lectura es muy recomendable; el hábito de fumar es muy perjudicial; la simple variación de algunos malos hábitos alimentarios puede resultar muy beneficiosa para la salud»

EL SEXO: PLACER O ADICCIÓN

La importancia de reconocer este problema como un “desorden de salud” es la posibilidad de que aquellos que han dejado de disfrutar el sexo y han pasado a sufrirlo pidan ayuda. Reconocerlo como “dolencia” no exime a quien lo padece de ser responsable de sus actos, como sucede con tantas otras enfermedades —tanto mentales como somáticas— que implican la voluntad del paciente en su desarrollo o tratamiento (un ejemplo: el que sufre de sobrepeso o hipertensión). Y bajo ningún concepto podrá ser utilizado en medicina forense como argumento atenuante —y mucho menos eximente— de conductas delictivas. No existe causa física que impida a la persona ser responsable final de su conducta.

Decir que la mayoría de las personas infieles son adictas sería como decir que lo son los que se masturban o ven pornografía. Quien busca el sexo con el único fin de obtener placer no es adicto. Que sea o no vicioso no es objeto de estudio de la medicina.

ADICCIÓN AL SEXO

Esta patología afecta en torno a un 6% de la población occidental y es más frecuente en hombres como consumidores directos. Parecen ser más vulnerables aquellos que ya han tenido otras adicciones, como el juego. Es frecuente que las personas que solicitan de forma compulsiva los servicios de profesionales del sexo lo hagan en el contexto del consumo de drogas, en particular de cocaína. Reconozcámoslo: el apoyo incondicional a tu pareja durante un periodo de ludopatía o de adicción a la cocaína puede resultar difícil. Pero aceptar que solicite compulsivamente los servicios sexuales de otras personas va más allá del apoyo, pues afecta a la propia percepción de ti mismo. Hay mujeres que modifican su cuerpo con prótesis mamarias o tatuajes para resultar más atractivas. Hombres que sufren impotencia porque no pueden satisfacer a su pareja. En ocasiones hacen todo tipo de intentos desesperados por ofrecer juegos eróticos con los que la pareja al final no se siente cómoda. Esa inseguridad, en definitiva, es intensamente dolorosa y genera tristeza, rabia, ira y hasta odio. Entender y perdonar a una persona adicta al sexo puede convertirse en un acto casi heroico que no todos están preparados para asumir.

OBSESIÓN POR EL SEXO

La Organización Mundial de la Salud ha incluido el comportamiento sexual compulsivo como un desorden mental. Las alarmas saltan cuando se esfuma el placer y aparece la ansiedad.

EL COMPORTAMIENTO SEXUAL compulsivo ha sido incluido recientemente como un desorden de salud mental en la lista de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se define como “un patrón persistente de falla para controlar los deseos sexuales o impulsos sexuales intensos y repetitivos que resultan en un comportamiento sexual repetitivo”. Por el momento, no ha sido considerado un trastorno o una adicción como tal, por lo que el intenso debate sobre si se trata de una adicción o no sigue abierto. Todo lo que genera placer es susceptible de generar un comportamiento compulsivo, adictivo. Ha sucedido siempre con las drogas, el alcohol o el tabaco. El sexo lo genera. Para todos, la tentación puede estar ahí. Hay personas más libidinosas que otras, y ser más o menos capaz de controlar el impulso sexual es algo que concierne a cada uno. Pero ¿dónde termina el vicio y empieza el trastorno? Cuando ya no es el placer sexual el motor que lo conduce a repetir la conducta, sino evitar el displacer. Cuando no consumir le produce un intenso sufrimiento: ansiedad, angustia. Cuando su vida empieza a verse afectada porque su objetivo de consumo se convierte en prioridad.

Una persona adicta al sexo puede empezar a “ponerse pesada” con su pareja o a masturbarse con más frecuencia. Dedicar cada día más tiempo o más dinero a la pornografía. Puede empezar a descuidar sus tareas en casa. Encerrarse en un “estudio” y no jugar con sus hijos o cenar en familia. Llegar tarde al trabajo o consumir pornografía en la oficina. Puede gastar todo su dinero en prostitución y abandonar por completo sus obligaciones. Aunque no nos guste etiquetar a nuestros pacientes, los profesionales de la salud mental tenemos que poner nombre a aquello que es potencialmente peligroso o que genera sufrimiento a la persona o a su entorno. Y una persona adicta al sexo puede destrozar su vida.

COMO SABER SI SOY ADICTO AL SEXO O AL PORNO

Per començar, hem de saber com es determina si alguna cosa és o no una malaltia sexual. El criteri globalment acceptat és el que dicta el DSM, el Manual diagnòstic i estadístic dels trastorns mentals ‘. El publica l’Associació Americana de Psiquiatria i, des dels anys ’40, classifica totes les malalties mentals. En la seva cinquena i fins al moment última edició -el ‘DSM 5’- apareix una malaltia anomenada «trastorn de hipersexualitat». De manera que sí, la malaltia existeix. Almenys, en aquest manual, perquè no acaba d’estar clar.

«Qui defineix què és un trastorn psiquiàtric són els propis psiquiatres«, diu la psiquiatria al respecte.»Els trastorns es sotmeten a votació i hi ha pressions de tota mena. Alguns col·lectius, per exemple, busquen que certs trastorns siguin reconeguts per poder guanyar-se una certa oficialitat. L’últim manual, el ‘DSM 5’ va néixer mort des del moment en què el Institut de Salut Mental dels Estats Units va dir que no finançaria investigacions basades en aquest manual «, explica.

Segons el DSM, hi ha quatre criteris per determinar si un pacient pateix un «trastorn de hipersexualitat»:

1. Presentar fantasies, impulsos o conductes sexuals intenses i recurrents durant almenys sis mesos.

2. Presentar un malestar significatiu o un deteriorament social o personal notable que tingui com a origen aquestes fantasies, impulsos o conductes sexuals.

3. Que aquestes fantasies, impulsos o conductes sexuals no siguin producte d’agents externs com drogues.

4. Que la persona tingui més de 18 anys.

Allen Frances és un reconegut psiquiatre, fundador de dues de les més importants revistes al seu camp. A més, va ser el coordinador de la quarta edició de DSM, el ‘DSM-IV’, i s’ha convertit en el major crític de la posterior edició, la ‘DSM-5’. El motiu: Frances ha defensat, en diverses entrevistes i articles, que el manual no té el rigor necessari. En la seva opinió, el ‘DSM 5’ és un dels responsables de la medicalització de certes conductes no patològiques, el que ha generat un abús global dels psicofàrmacs.

Però, si això és així, si la desconfiança sobre el ‘DSM-5’ està tan estesa, per què tantes celebritats segueixen acollint-se a aquest «trastorn de hipersexualitat»?

«Cal tenir en compte que els diagnòstics psiquiàtrics tenen rellevància en un judici», diu Delgado. «Si acceptem que hi ha un trastorn de hipersexualitat i que aquest és una addicció, podria considerar-se un atenuant per a certes conductes delictives. El que jo plantejaria és que això en cap cas serveixi com eximent o atenuant de cap tipus de responsabilitat penal».

I conclou: «Encara que voldríem assumir que hi ha un trastorn de hipersexualitat, això no implicaria que qui el pateixi violés a ningú». Ho va dir Emma Thompson: «Weinstein no pot ser descrit com addicte al sexe , és un depredador«.