Me despierto cansado

En ocasiones sucede que nos despertamos más cansados que antes de irnos a dormir, nos sentimos fatigados, con dolor de cabeza y desconcertados. Todo esto se debe a dormir en exceso y alterar nuestro “reloj biológico”.

El estilo de vida es uno de los factores fundamentales a tener en cuenta para evitar la fatiga. La actividad diaria tiene un gran impacto en el momento de conciliar el sueño.
Incorporar pequeñas rutinas saludables en el día a día, puede ser la clave para descansar sin problemas. Te contamos las más importantes.

Insomnio

Según los datos científicos, el 25% de la población sufre insomnio, un trastorno muy común entre la población. El insomnio es la incapacidad de conciliar el sueño o permanecer dormido toda la noche, lo que causa serios problemas para el bienestar de las personas y su funcionamiento en el día a día. Y es que las personas con insomnio suelen despertarse cansadas y experimentar somnolencia a lo largo de la jornada. Causa muchas dificultades en actividades, como por ejemplo el trabajo.

Ansiedad nocturna

Uno de los fenómenos asociados al insomnio que algunas personas pueden experimentar es la ansiedad nocturna. La ansiedad nocturna es aquella desagradable sensación en la que la mente no desconecta y hace que la persona entre en un círculo vicioso en el que desea dormirse pero los pensamientos negativos aparecen una y otra vez por la mente. El cuerpo necesita dormir, pero la mente no consigue relajarse. Nuestra mente tiende a rumiar de manera natural, y si intentamos conciliar el sueño y pensamos en eso, lo único que conseguiremos es empeorar la situación. Si queremos dormir revertir esta situación, siempre es mejor emplear técnicas como la del 4-7-8, que es parte de la práctica de respiración del Yoga (Pranayama), y fue popularizada por el Dr. Andrew Weil.

Consumo de fármacos

Pero el alcohol no es la única sustancia que hace que las personas se levanten cansadas. Algunos fármacos, por ejemplo, aquellos que tienen como objetivo ayudar a las personas a dormir, provocan efectos secundarios como el embotellamiento, especialmente aquellos que forman parte de la familia de los antihistamínicos H1. Esto causa que las personas se levanten cansadas y con somnolencia pese a haber dormido bien.

Depresión

La depresión es un trastorno del estado del ánimo que puede llegar a provocar dificultades a la hora de levantarse. De hecho, las personas deprimidas suelen desear acostarse, y se encuentran cansadas la mayor parte del día.

Astenia

Hay personas que se sienten siempre cansadas y que padecen una condición llamada astenia, que hace que el individuo sufra una reducción de energía y fuerza en el cuerpo Ésta se encuentra física y mentalmente agotada. Suele llamarse astenia primaveral, aunque la astenia también es un síntoma de otros trastornos. Además del cansancio, la persona también suele sufrir problemas de atención, dificultades en la memoria, pérdida de apetito e incluso del deseo sexual.

La persona que experimenta esta condición puede tener problemas y dificultades en su día a día y en los diferentes ámbitos de su vida. Sin duda, las personas con astenia padecen un gran cansancio pese a dormir bien.

La estimulación del deseo

La estimulación del deseo es necesaria para que el resto de las fases que componen la respuesta sexual se desarrollen con normalidad y proporcionen una experiencia placentera. Este momento requiere de matices sutiles que muchas veces difieren profundamente de la pura genitalidad.

Le ocurre a casi todas las parejas con el paso del tiempo: el hombre tiene la sensación de que sus ganas por mantener relaciones sexuales son siempre

Le ocurre a casi todas las parejas con el paso del tiempo: el hombre tiene la sensación de que sus ganas por mantener relaciones sexuales son siempre superiores a las de su compañera. Un malentendido que genera mucha confusión en la vida en pareja, pero que puede solucionarse fácilmente si conocemos las técnicas adecuadas. Durante mucho tiempo, y aún hoy en día, se ha dado por hecho que los hombres siempre tienen más ganas de tener sexo que las mujeres. No es cierto. La realidad es que hombres y mujeres tienen las mismas necesidades de mantener relaciones sexuales, y las mismas ganas, pero sus ciclos funcionan de distinta manera.

Muchas mujeres no experimentan el deseo sexual en el inicio del intercambio, sino que aparece más tarde, porque se busca conscientemente. La realidad es que,  el deseo sexual no tiene que estar presente para que las mujeres quieran, y puedan, mantener relaciones sexuales y, de hecho, en parejas de larga duración, no siempre se da en el inicio del intercambio amoroso. La libido femenina aumenta con el tiempo y las mujeres alcanzan la madurez sexual hacia los 35 años, pero el deseo, no obstante, se ve afectado por la propia rutina de una relación amorosa.  “cuanto más tiempo pasa una mujer en una relación, menos deseo sexual siente”.

Esto no quiere decir que no quieran mantener relaciones sexuales, pero tienen motivaciones distintas para hacerlo. Razones complejas que no responden al mero “deseo”. En muchos casos las mujeres buscan fomentar la intimidad emocional con su pareja o, en ocasiones, incrementar su propia autoestima. El deseo sexual, por tanto, no está presente en el inicio del intercambio sexual, sino que aparece más tarde, porque se busca conscientemente. Esto es clave para entender porque las mujeres no siempre parecen tan receptivas como el hombre respecto al acto sexual. La buena noticia es que se puede trabajar la aparición de ese deseo, y con la estimulación adecuada, la excitación sexual y el placer se intensifican. Y las relaciones son más satisfactorias.

CONSEJOS:

1. Lee, imagina y planifica

El deseo se puede provocar conscientemente.

2. Trabaja los preliminares

A muchos hombres les cuesta aceptar que sus mujeres hagan el amor solo por complacerles.

3. Muestra satisfacción y apuesta por lo que le gusta

Debemos tratar de mostrarnos siempre optimistas en nuestras relaciones, mostrando satisfacción y agradecimiento.

4. Elige un buen momento

La pareja tiene que estar en un momento emocionalmente estable para poder hacer el amor.

5. El orgasmo no siempre debe ser la meta

Este es un problema sobre todo para los hombres, que sienten una gran frustración si no logran que su pareja alcance el orgasmo. Es cierto que no tener nunca orgasmos es un problema, pero si ocurre de vez en cuando no hay que darle mayor importancia. En muchas ocasiones, las mujeres, simplemente, ni lo buscan, ni lo necesitan.

Fracasar no es de fracasados

Fracasar no es de fracasados. Implica que, en algún momento, nos pertrechamos de la actitud necesaria para esclarecer la incertidumbre, afrontar el miedo o doblegar la inseguridad. No es el resultado de nuestros actos lo que nos define, sino la motivación que subyace a ellos.

Fracasar no es ser un fracasado y eso nos tiene que quedar muy claro. Fracasar, se puede fracasar, pero lo que no se puede es tener la mentalidad de un fracasado, y es que no es lo mismo fracasar profesionalmente, que ser un profesionalmente fracasado.

No importa cuantas veces fracasemos, al contrario incluso puede que en muchos casos sea bueno que fracasemos, ahora bien, lo que si que importa es la actitud que tomemos ante nuestros fracasos. Y especialmente muy importante es que nunca, nunca, por nada del mundo, tomemos la actitud del fracasado.

Si nos caemos, nos levantamos. Si nos caemos lloramos lo que tengamos que llorar pero no nos lamemos las heridas. Si nos caemos habremos fracasado, pero no seremos inexorablemente unos fracasados. Si no queremos ser unos fracasados claro.

Nada de lamentarse, nada de buscar excusas ni de intentar pena a los demás. El fracaso es el primer paso del éxito. El fracaso es la espoleta, es la mecha, es la gasolina para reinventarnos y para volver a empezar, pero hemos de querer volver a empezar. Y esa es la diferencia, el que fracasa quiere, el fracasado, no.


El fracasado, más que el que acumula un fracaso tras otro

El fracasado no es aquel que colecciona un fracaso tras otro, tampoco el que acaba de fracasar. Fracasado es un adjetivo (etiqueta) que tiene connotaciones que van mucho más allá. Decir que alguien es un fracasado o pensar que somos unos fracasados impregna al ente, al ser. Pasa a formar parte de la naturaleza del ente, del ser. Por lo tanto hablaríamos de algo inmutable.

Que no va a cambiar y que por lo tanto supone una condena para el futuro. Elimina la motivación para el aprendizaje. Nos manda el siguiente mensaje: «Da igual lo que aprendas, nunca ganarás». El que se siente un fracasado juega a ser injustamente determinista con su futuro, igual que lo es quien coloca esta etiqueta a otro y trata injustamente de serlo.

Porque sí, quizás el pasado sea el mejor predictor del futuro, pero jamás la voz que dicta al escriba sus renglones. No hay determinismo, sino más bien posibilidad de superación arraigada en el cambio. Por eso, la misma superación que nos da miedo nos atrae. Por eso esa atracción se rompe en la persona que se siente un fracaso en sí misma. Como si el pensamiento fuera agua, ella porosa, y esta su hubiera colado hasta lo más profundo de su ser.

De ahí que este pensamiento haga de disparador y de sustento para muchas depresiones . Una depresión que aparece cuando se rompe la esperanza  (Abramson et al., 1997) ya de no de que el futuro sea distinto, sino más bien de que podamos hacer algo (capacidad de control) para diseñarlo. Por eso, hay problemas mentales, como las fobias, que derivan en una depresión: en ellas, la ansiedad es la que ahoga esta esperanza de control, remarcando que somos seres indudablemente vulnerables.

El sentido del humor

El sentido del humor es una poderosa estrategia de afrontamiento, puesto que facilita la reinterpretación de la adversidad y reduce su dramatización. Es un rasgo característico de las personalidades resilientes, que además nos protege ante el desarrollo de trastornos emocionales.

El sentido del humor es una de las cualidades más valoradas, precisamente por su escasez. Las personas que son capaces de bromear y de hacer reír son como un bálsamo para ellas y para los demás. Capaces de refrescar hasta los momentos más amargos de la vida. Sin duda, se trata de una gran virtud y de un mecanismo automático y no siempre consciente, realmente útil para dejar escapar tensiones acumuladas.

La risa nos libera, porque nos permite ser espontáneos y tiene en su esencia un componente de juego. Una sola sesión de carcajadas es mucho más relajante que muchas de las tareas que planificamos con el mismo propósito. Así, la la risa tiene esa propiedad mágica de renovarnos y mejorar nuestra disposición frente al mundo.

«Donde no hay sentido del humor hay dogma.»

-Alfonso Ussía-

Sigmund Freud le otorgó a los chistes y a la risa un papel definitivo dentro de la teoría psicoanalítica. Descubrió que a través de esos divertimentos cotidianos se expresa nítidamente el mundo inconsciente. De manera que, en aquello que nos causa gracia también se revelan nuestros deseos y sentimientos más profundos.

¿De qué te ríes?

Las personas nos reímos de las situaciones sorpresivas, en las que a partir de algo más o menos absurdo, se construye un nuevo mensaje que sí tiene sentido. O al contrario: cuando de algo perfectamente coherente se desprende un sentido absurdo.

En lo que causa risa el malentendido juega un papel fundamental. Ese malentendido se origina en los dobles sentidos, por lo general. Esto a su vez, da origen a tres tipos de chistes o motivos de risa: el comentario gracioso o ingenioso; el chiste tendencioso o excesivamente inocente; y el chiste “verde” o de contenido sexual u obsceno.

chica sonriendo con la cara pintada

Freud descubrió también que a través del chiste se rompe con la censura. Lo gracioso permite traer a colación temas o situaciones que son más o menos tabú en el mundo de “lo serio”. Muchos de los chistes expresan contenidos agresivos o sexuales, que serían intolerables en otro tipo de contextos.

Como este chiste:

Un intermediario presenta a su cliente la muchacha que le ha escogido para novia. Desagradablemente impresionado, el joven dice a su agente: “¿Qué me ha traído usted aquí? Es fea, vieja, bizca, desdentada y. . .” “Puede Ud. hablar alto -interrumpe el otro-; también es sorda”.

Cuando te ríes de lo ridículo o de los defectos propios o ajenos

Lo ridículo se configura cuando hay una desproporción entre los elementos que componen una situación. Es el caso de los payasos, que utilizan enormes zapatos que resultan graciosos. También el caso de un desfile en una de las grandes pasarelas de la moda (Parías, Milán, Madrid, etc.), en el que alguien trastabilla.

Los humoristas ridiculizan a las figuras de poder a través de las caricaturización de personajes y situaciones conocidas que han protagonizado. Por lo general, esas caricaturas buscan exagerar un aspecto de aquello que ha sucedido o de la personalidad del protagonista, expresando críticas mordaces y, en ocasiones, siendo sumamente agresivas. Sin embargo, son toleradas porque contribuyen a hacer catarsis: es una de las herramientas que tienen los ciudadanos frente al poder.

Un ejemplo de este tipo de chistes o caricaturizaciones es:

Madre e hijo:
-Hijo, nunca mientas, las personas mentirosas nunca serán algo en la vida.
-Entonces, ¿Por qué votamos a a aquellos que nunca cumplen lo que prometen?

La burla y el ridículo, a través de la caricatura, son instrumentos que permiten cuestionar comportamientos, sacándoles punta y exponiéndolos sin temor. Sin embargo, cuando están dirigidos a una persona vulnerable, el efecto es el contrario: establece una relación de poder vertical, que victimiza a quien es vulnerable. Es el clásico “reírse de las personas y no con ellas”.

Imagen de la película desayuno con diamantes

Los chistes picantes y los inocentes

El tema sexual es una constante en muchos chistes, especialmente utilizando el «doble sentido»: por un lado son una afirmación que nada tiene que ver con el sexo; por el otro, tiene todo que ver. Como este:

Se encuentran dos amigos y le dice uno al otro:
– Ayer llegué a mi casa y me encontré en la cama a mi novia con un tío muy fuerte. El caso es que, para mi sorpresa, al verme se lanza a por mí, me coge del cuello, me empuja a un rincón. Después, pinta una línea en el suelo y me dice:
– Como pises esta raya, te mato. Acto seguido se vuelve a la cama con mi mujer, para continuar la faena.
– ¡Vaya situación! y tú, ¿qué hiciste?
– ¿Yo?… ¡Qué se creería ese tío!. ¡Cuando no miraba, pisaba la raya!

Los chistes de doble sentido con un contenido sexual hacen reír porque trasladan a un primer plano un tema que no deja de ser tabú. En el ejemplo anterior, más que el tema en sí, lo que hace reír es el ardid de hacer pensar al otro en sexo, sin que ese sea el tema, utilizando una fórmula ingeniosa.

Técnicas de relajación y ansiedad

Las técnicas de relajación son contraproducentes en quienes interpretan de forma negativa las sensaciones fisiológicas que acompañan a la ansiedad, puesto que éstas acentúan la atención sobre ellas y pueden precipitar los pensamientos catastróficos que contribuyen a su escalada.

  • Aprender a respirar. …
  • Relajación progresiva de Jacobson. …
  • Método Silva o relajaciones con visualización. …
  • Entrenamiento autógeno de Schultz. …
  • Mindfulness. …
  • Caminar o hacer ejercicio. …
  • Escuchar música relajante.

El llanto fácil

El llanto fácil es una característica propia de la tristeza, pero a medida que esta se alarga puede surgir una paradójica dificultad para llorar. En estos casos el malestar emocional tiende a ser más profundo, aunque persiste lidiando con un doloroso embotamiento de los afectos.

La reacción secundaria más común relacionada con la tristeza es la depresión, que manifiesta una especia de desesperanza generalizada, en vez de una aceptación real de la pérdida. En vez de enfrentarnos al sentimiento de tristeza para pasar el duelo necesario, nos encerramos, huimos de la emoción y nos quedamos en esa espiral de desesperanza continua de la que nos puede costar mucho salir.

En estos casos, tendremos que tomar conciencia de nuestra situación, para poder acceder y vivir la emoción primaria de dolor. Desde ahí y desde ese sentimiento desesperanzador, accederemos a otros recursos nuestros alternativos para empezar a salir de esa situación reforzados, pasando el duelo y sabiéndonos dar lo que necesitamos.

Es importante indicar aquí que para el tratamiento de una depresión es necesario acudir a un profesional especializado (psicólogo / psiquiatra) que nos ayude a trabajarla.

Si has llegado hasta aquí leyendo, tal vez necesitas contactar a nuestro chat y te atendemos al instante.

Pobre autoimagen

Los grandes cambios de la vida precipitan una revisión de las creencias que albergamos respecto a nosotros mismos, con el fin de determinar nuestra capacidad y recursos para afrontarlos con éxito. Los trastornos adaptativos se cimientan, por lo tanto, sobre una pobre autoimagen.

La autoimagen es esa fotografía interna (y con frecuencia falsa), que tenemos de nosotros mismos y que está presente, cada vez que decimos o pensamos “yo soy” o “yo no soy” y es la responsable de decir “yo puedo” o “yo no puedo”. No permitas que una autoimagen distorsionada y equivocada impida tu felicidad.

Depresión – Irritabilidad – Impulsividad

La edad del pavo

En algunos adolescentes la depresión puede expresarse en forma de actos agresivos. Estas conductas, aunque parezcan paradójicas, son el resultado de un aumento de la irritabilidad (característica de los trastornos del estado de ánimo en este periodo de edad) y la impulsividad.

Adoslescencia: Periodo de edad, coloquialmente llamada EDAD DEL PAVO

Edad propia del comienzo de la adolescencia en que las personas tienen un carácter y comportamiento característicos.
El fracaso escolar, el inicio en el consumo de alcohol y drogas, las conductas marginales, el sexo, ese aislamiento de todo y de todos que puede exigir la intervención de un psicólogo… Lo cierto es que cada adolescente es todo un mundo que hemos de conocer, y podemos ayudar a nuestro hijo en esta etapa.

 

 

La revelación de una infidelidad

2 maneras de afrontar LA INFELIDAD

La revelación de una infidelidad, es un momento crucial en las relaciones de pareja. Para muchas es un punto de no retorno, tras el cual el vínculo queda irremediablemente dañado; mientras que a otras las permite redefinir, reforzar y renovar los cimientos sobre los que se erigen.


Ser infiel, es simplemente, romper la confianza de la pareja cuando se mantienen secretos alejados de la intimidad conyugal. En definitiva, somos infieles a nuestra pareja cuando le mentimos de manera consciente y a sabiendas de que nuestro comportamiento no es el correcto.

Escojer como tomárselo si es posible, se convierte en una elección.

Hábitos

Práctica habitual

Todo hábito (tabaquismo, p.e.) se construye sobre una inercia que queda impresa en la cotidianidad, integrándose en el normal desarrollo del día a día. Abandonarlo supone, por tanto, resistir a los condicionamientos que auspiciarán (generando cierto malestar) su reinstauración.


«el hábito de la lectura es muy recomendable; el hábito de fumar es muy perjudicial; la simple variación de algunos malos hábitos alimentarios puede resultar muy beneficiosa para la salud»