Depresión – Irritabilidad – Impulsividad

La edad del pavo

En algunos adolescentes la depresión puede expresarse en forma de actos agresivos. Estas conductas, aunque parezcan paradójicas, son el resultado de un aumento de la irritabilidad (característica de los trastornos del estado de ánimo en este periodo de edad) y la impulsividad.

Adoslescencia: Periodo de edad, coloquialmente llamada EDAD DEL PAVO

Edad propia del comienzo de la adolescencia en que las personas tienen un carácter y comportamiento característicos.
El fracaso escolar, el inicio en el consumo de alcohol y drogas, las conductas marginales, el sexo, ese aislamiento de todo y de todos que puede exigir la intervención de un psicólogo… Lo cierto es que cada adolescente es todo un mundo que hemos de conocer, y podemos ayudar a nuestro hijo en esta etapa.

 

 

Trastorno de Ansiedad Generalizada

Las personas con Trastorno de Ansiedad Generalizada toleran la ambigüedad con muchas dificultades. El problema de esto es que motiva la búsqueda precipitada de una solución que la disuelva; a costa de reducir el tiempo de reflexión dedicado a su búsqueda, análisis y aplicación.

Trastorno de ansiedad generalizada. Es un trastorno mental en el cual una persona a menudo está preocupada o ansiosa respecto a muchas cosas y le parece difícil controlar esta ansiedad.

Es un trastorno mental en el cual una persona a menudo está preocupada o ansiosa respecto a muchas cosas y le parece difícil controlar esta ansiedad.


Causas

La causa del trastorno de ansiedad generalizada (TAG) se desconoce. Es posible que intervengan los genes. El estrés también puede contribuir a la aparición del TAG.

La revelación de una infidelidad

2 maneras de afrontar LA INFELIDAD

La revelación de una infidelidad, es un momento crucial en las relaciones de pareja. Para muchas es un punto de no retorno, tras el cual el vínculo queda irremediablemente dañado; mientras que a otras las permite redefinir, reforzar y renovar los cimientos sobre los que se erigen.


Ser infiel, es simplemente, romper la confianza de la pareja cuando se mantienen secretos alejados de la intimidad conyugal. En definitiva, somos infieles a nuestra pareja cuando le mentimos de manera consciente y a sabiendas de que nuestro comportamiento no es el correcto.

Escojer como tomárselo si es posible, se convierte en una elección.

Proceso de asentar nuestra identidad

asentar nuestra IDENTIDAD

La búsqueda de una etiqueta con la que describir quiénes somos resta incertidumbre al proceso de asentar nuestra identidad, pero a costa de sacrificar los matices que nos hacen únicos. Nadie puede ser reducido a un diagnóstico, pues ello implicaría un proceso de deshumanización.

Identidad y Personalidad son dos conceptos que van unidos: uno es y se diferencia de los demás por esa consciencia de ser único y diferentes del resto. La identidad se correspondería a quién es, como se ve esa persona como diferente del resto; la personalidad se correspondería a cómo se comporta.

Mientras que en el caso de una actividad de identidad psicológica colectiva se produce a nivel del individuo, una conciencia colectiva se describe escenarios en los que una pluralidad de personas que ya no actúan en autonomía forman parte de una red que posee sus propias características psicológicas y agencia.

El sexo para resolver discusiones.

El sexo como estrategia de resolución de conflictos puede reforzar su aparición posterior, especialmente cuando éste tiene lugar inmediatamente después de las discusiones. Por lo tanto, puede influir en las dinámicas relacionales incrementando el número de intercambios negativos.

El sexo después de una pelea tiene fama de ser fantástico y Montse, empresaria de 29 años, es una de tantas que lo pregonan a los cuatro vientos. Ella aún recuerda una noche en que tuvo una acalorada discusión con su novio. Alcanzó a pensar que ese sería el final de su noviazgo, pero dos horas después de críticas, ironías y reclamos, él le dijo que no dejaría que nada los separara porque ella era lo más importante en su vida. Cinco minutos más tarde habían dejado a un lado sus armas verbales y en medio de abrazos iniciaban lo que sería uno de los encuentros sexuales más apasionados de su relación. “Era como las primeras veces que habíamos estado juntos en la cama, pero más intenso porque ya había un sentimiento profundo de amor entre ambos”, recuerda.

Para Carlos, un ejecutivo de 40 años, el sexo de reconciliación es incluso mejor que aquel que se da después de una cena romántica y todo en la relación marcha sobre ruedas. Otros dicen que es superior al de despedida, cuando la pareja termina de mutuo acuerdo la relación pero antes de tomar caminos separados deciden decirse adiós en la cama. “El de despedida es muy angustioso porque uno quiere dar y recibir todo en un segundo”, dice Carina, de 40 años. En cambio, el sexo después de una pelea es para ella tan agradable que se corre el peligro de buscar cualquier riña para propiciar ese reencuentro. A Alberto, un banquero de 30 años, le parece más espectacular que los primeros encuentros sexuales. “Es una cosa rara porque entre besos y abrazos hay algo de venganza hacia el otro”, dice Pedro, de 35 años. Y agrega: “Uno tira a matar”.

Si bien es cierto que algunas desavenencias no comienzan desde el minuto uno, sino a raíz de la convivencia y son fruto del proceso evolutivo de cada persona. Sea cual sea el motivo que desencadene un desacuerdo no debemos permitir que esta no tenga fin, ya que a nivel emocional terminará pasándonos factura. Una cosa es discutir de vez en cuando, y otra, discutir por casi todo.

La autocompasión

LA AUTOCOMPASIÓN
Un antídoto contra la conversación negativa interior

Es una actitud existencial que nos protege de la crítica constante con la que solemos comunicarnos con nosotros mismos. Implica la integración emocional de nuestros rincones más oscuros, la disposición a dotarlos de claridad y la tolerancia a la imperfección.

1- Observa el sufrimiento y descubre por qué te ocurre.

2- Mira tu sufrimiento tal y cómo es. Siéntelo. No lo reprimas.

3- Acepta el sufrimiento en lugar de ignorarlo. Acepta que sufrir es parte de la vida, y que si pones de tu parte es temporal.

4- Desea tu felicidad y el fin de tu sufrimiento. Date un abrazo mental.

5- Deja marcha ese sufrimiento de tu corazón. Libéralo o déjalo a un lado. Aprecia las cosas tal y cómo son. Debes estar presente en tu realidad.

6- Sé agradecido por tu realidad actual y por la fuerza que tienes para poder cambiar tu realidad para hacer otra mejor.


Ten afirmaciones positivas en tu mente

La autocompasión es una práctica que puede cambiar mucho la manera en que nos percibimos a nosotros mismos.

FOTOS o SELFIES, Sigmund Freud el EGO

Comprobado: Narcisismo, inseguridad, necesidad de atención.

¿Por qué nos tomamos fotos de nosotros mismos? Si nos tenemos muy vistos.

Sigmund_Freud, modificada a color. La foto esta tratada con algoritmos IA
Sigmund_Freud, imagen real mejorada de blanco y negro a color.

Es el EGO, Sigmund Freud (el padre del psicoanálisis) lo tendría muy claro.

El narcisismo, o el amor desproporcionado hacia uno mismo. Un desorden psicológico cuando el YO, se ama a sí misma hasta el punto de excluir a todos los demás.

Los narcisistas tienden a ser más activos en las redes sociales y publicar selfies está fuertemente vinculado al narcisismo… pero sólo en el caso de los hombres.

Las mujeres tienden a ser menos narcisistas que los hombres, a pesar de que son ellas las que publican más selfies.

Muchas personas publican selfies no porque estén enamoradas de sí mismas, sino porque quieren ser adoradas por los demás. Para Freud, esa necesidad de aprobación le habría parecido neurótica o histérica.

Llamar la atención
Recordemos que el psicoanalista empezó sus investigaciones a finales del siglo XIX, una época de represión sexual más profunda que la nuestra.

Normalmente infelices
Los selfies muestran a la gente en sus mejores momentos, cuidadosamente montados y manipulados.

Así que nos la pasamos invadidos por imágenes de las vidas y cuerpos aparentemente perfectos de otras personas.

Estudios recientes demuestran que nos llenan de envidia y nos hacen sentir aislados, inseguros e inadecuadosEn palabras de Freud, nos vuelven más neuróticos.

Freud dijo: «El objetivo del psicoanálisis es aliviar a las personas de su infelicidad neurótica para que puedan ser normalmente infelices«.

Así que la próxima vez que apuntes tu cámara hacia ti mismo, recuerda a Narciso y enfócate más bien en tus amigos. Quizás no tengas tantos «Me gusta» pero puedes contar con el de Freud.