Pobre autoimagen

Los grandes cambios de la vida precipitan una revisión de las creencias que albergamos respecto a nosotros mismos, con el fin de determinar nuestra capacidad y recursos para afrontarlos con éxito. Los trastornos adaptativos se cimientan, por lo tanto, sobre una pobre autoimagen.

La autoimagen es esa fotografía interna (y con frecuencia falsa), que tenemos de nosotros mismos y que está presente, cada vez que decimos o pensamos “yo soy” o “yo no soy” y es la responsable de decir “yo puedo” o “yo no puedo”. No permitas que una autoimagen distorsionada y equivocada impida tu felicidad.