Hábitos

Práctica habitual

Todo hábito (tabaquismo, p.e.) se construye sobre una inercia que queda impresa en la cotidianidad, integrándose en el normal desarrollo del día a día. Abandonarlo supone, por tanto, resistir a los condicionamientos que auspiciarán (generando cierto malestar) su reinstauración.


«el hábito de la lectura es muy recomendable; el hábito de fumar es muy perjudicial; la simple variación de algunos malos hábitos alimentarios puede resultar muy beneficiosa para la salud»