TERAPIA DE PAREJA MOLLET

La familia es el eje central en la vida de las personas, el núcleo fundamental de la sociedad, es el medio donde los seres humanos se desarrollan (Hawkins, Catalano y Miller, 1992).
La creación de una familia empieza con una pareja. Cada miembro decide conjuntamente emprender un futuro juntos, que implica la convivencia, la toma de decisiones, compartir, crear nuevas experiencias y recibir y aportar cuidado y afecto mutuo.
Centrándonos en las parejas, su concepción ha ido variando a lo largo de la historia en función de los cambios sociales y culturales que se han experimentado.
Tradicionalmente, el concepto de matrimonio se refería únicamente a la unión de un hombre y una mujer, sin embargo, esta idea se está modificando; en nuestro país, la definición de matrimonio se ha hecho también extensible aparejas del mismo sexo quedando legislado en el años 2005, por otro lado muchas parejas viven juntas sin llegar a casarse. Atendiendo a los datos estadísticos, las nupcias son cada vez menos frecuentes: en España, el número de matrimonios ha disminuido paulatinamente. En el año 1975, 37 de cada 100 mujeres de edades comprendidas entre los 15 y los 29 años estaban casadas. Cifras similares se daban en el caso de los hombres: en 1980 estos contraían matrimonio alrededor de los 26,3 años (Requena y Díez de Revenga 2008). En el año 2011 la media de edad de las mujeres que contraen matrimonio fue de 31 años, mientras que la de los hombres fue de 30 años (datos del INE).
Los roles que hombres y mujeres desempeñan dentro de la pareja han evolucionado con la incorporación de la mujer al mercado laboral, lo que ha conllevado a que las tareas ejercidas por hombres y mujeres cambiará hacia una mayor equidad.
No podemos pensar que la única evolución se produce dentro de las relaciones de parejas: el núcleo familiar al completo ha tenido grandes modificaciones.
Máster en Intervención Psicológica en ámbitos Clínicos y Sociales Trabajo Fin de Máster: Gema Mª Fuentes Rodríguez
La fecundidad y por ende el tamaño de los hogares a disminuido en los últimos años. La edad en la que las mujeres se quedaban embarazadas ha ido retrasándose y el número de hijos por pareja también se ha visto reducido. Actualmente el Instituto Nacional de Estadística menciona que el número de nacimientos se ha visto disminuido en un 3% en 2011 y en 2012.
Con la necesidad de un mayor nivel de cualificación para la inserción laboral así como la dificultad para encontrar un puesto de trabajo, la edad media de emancipación de los jóvenes se ha visto aumentada considerablemente (Rodrigo y Palacios, 1998). A partir de la crisis económica de 2008 la edad de emancipación se ha disparado, en 2010 la mitad de los jóvenes entre 18 y 34 años continúan viviendo en el núcleo familiar.
(Ballesteros, Megías y Rodríguez San Juan, 2012).
Un cambio clave que se ha producido en la sociedad ha sido el divorcio. En España se legalizó en el año 1981, período en el que se produce un gran número de separaciones, puesto que muchos matrimonios que habían querido dar ese paso lo habían tenido prohibido antes de esa fecha, debido a la política vigente en esos momentos en el país. Después de este estallido de divorcios inicial los índices de separación fueron menores, aunque después aumentó paulatinamente hasta hace pocos años (Rodrigo y Palacios, 1998). A partir de la crisis económica el número de divorcios han vuelto a decrecer, como se muestra en la gráfica siguiente obtenida del I.N.E.