COMO AYUDAR A UNA PERSONA CON DEPRESIÓN:

Seguro que conoces a alguien cercano a ti que está padeciendo depresión.

Aquí te muestro 8 claves para ayudar a una persona con depresión.

1) No agobies con consejos.

Los expertos sabemos que decir frases como “se positivo”, “vamos, alégrate” o “sé como te sientes” pueden provocar que la persona experimente más culpa y tristeza. Ten en cuenta que el cerebro del deprimido no funciona igual que el tuyo. Está con falta de dopamina y no piensa ni siente las cosas como tu. Simplemente acompáñale y compréndele. Háblale pero no le des sermones. La depresión requiere su tiempo.

2) Acompañar a la persona desde la empatía.

Si quieres ayudar lo ideal es optar por abordar a la persona querida con empatía. Así sabrás mejor las necesidades que tiene, que puede ser desde darle tu hombro en el que llorar, distraerse o simplemente escuchar en silencio sin hacer juicios, ni tratar de “animarle”. La persona deprimida necesita que alguien le acompañe en este sendero de oscuridad.

3) Afrontar el estado de ánimo negativo.

Sabrás que convivir una persona con depresión no es nada fácil pero tienes que entender que se trata de un trastorno que está invadiendo la vida de tu ser querido. Tendrás que tener mucha paciencia. Y cuando la pierdas piensa que tu presencia y apoyo incondicional es necesario para que tu ser querido salga en algún momento de la depresión.

4) Convencer a la persona que debe ponerse en tratamiento.

La persona deprimida a la que quieres ayudar puede que se encuentre paralizada y no haga nada para mejorar.Lo primero que debes hacer es convencer a la persona para que acuda a su médico de atención primaria (MAP). Que sea consciente que los problemas psicológicos también necesitan un tratamiento. A lo mejor no es precisamente farmacológico, pero sí proveniente de un profesional.

Tanto seas amigo/a, pareja o padre/madre asume que no eres un psicólogo. La ayuda que propongan los profesionales siempre serán más efectivas que las que puedas dar desde tu perspectiva como persona cercana. Eso sí podrás apoyar y acompañar a la persona con depresión en el proceso terapéutico. Pide hablar con el terapeuta de tu ser querido para saber como ayudarle.

5) El tratamiento de la depresión se puede prolongar.

Tienes que tener en cuenta que la recuperación completa no es sencilla y puede ser más lenta de lo que te gustaría. Se produce cambios de humor en un mismo día, estos  pueden ser el camino del fin de la depresión. La persona con trastorno depresivo necesita saber que esto ocurre así. Es un proceso gradual, en el que día a día se irá sintiendo cada vez mejor. Tienes que saber hacerle ver sus avances, y atribuirlos a su esfuerzo.

Es posible que en el largo proceso caigas en el reproche, pero antes de hacerlo deberías respirar y pensar que si se quiere ayudar a esa persona, esta necesita sentirse valorado para dotarle de seguridad y autoestima. Así que intenta en la medida de lo posible no incrementar la culpabilidad que ya siente.

6) Dale tu tiempo desinteresadamente.

La persona deprimida puede ir de una persona a otra en buscando ayuda, contando única y exclusivamente el terrible sufrimiento que vive. Esto a la gente le puede cansar, esta conversación mono temática. En muchos casos produce el rechazo.

La persona con trastorno depresivo  necesita que a alguien que le ayude, alguien en quién apoyarse. No todo el mundo puede o quiere desempeñar esta dificil función. Si eres un amigo o familiar de una persona deprimida a la que se aferra, ten empatía. Solo escucha con atención. Dale generosamete algo de tu tiempo.

7) Sacarle de sus pensamientos negativos.

Trata de cambiarle de rutina aunque procurando nuestras peticiones o sugerencias no suenen a imposición. Intenta acompañar en alguna actividad con él o ella que sepas que le gustaba hacer. Pon todas tus ganas en preparar dicha actividad para lograr arrastrarlo hacia ella. Estas cosas que le distraiga de sus pensamientos negativos repetitivos le hará sin duda mucho bien.

Intenta tener los días preparados con distintas actividades: cocinar un plato especial, ver una buena película, salir a dar un paseo por la naturaleza, hacer que venga alguna visita,… . Todas estas cosas hay que sugerirlas con tacto y sin forzar la voluntad de la persona deprimida. Debes intentarlo de manera natural y espontánea para que la persona deprimida no se sienta presionada.

8) No decidas por él/ella.

En muchas ocasiones terminaras quitando la poca voluntad que le queda a la persona deprimida si tomas por él o ella las decisiones que le corresponde. Lo más sano para la persona con trastorno depresivo es que sus decisiones, tareas y responsabilidades sean realizadas por ella. De no ser así podrías sin querer estar siendo cómplice de la depresión. Tendrás que estar muy preparado para desarrollar mucha paciencia y tolerancia con la persona deprimida.

SUPERAR UNA SEPARACIÓN

Las rupturas suponen momentos devastadores para las personas que lo sufren, tanto si es esa persona la que ha decido poner punto y final, como si ha sido el otro el que ha querido dejar la relación. Aunque a veces hay sensación de alivio, la memoria ejerce un papel clave a la hora de pasar página: debemos olvidar al otro para no seguir anclados y continuar con nuestras vidas. Pero no siempre es fácil hacerlo.

En ocasiones, se han producido relaciones de dependencia posteriores a la ruptura, donde parece haber un vínculo y un recuerdo mayor a cuando se estaba en la relación. Este grado de adicción impide que avancemos. Por eso, lograr la aceptación y superar el duelo es necesario en todas las ocasiones.

Adicción a tu ex

Durante el tiempo que estamos manteniendo una relación con otra persona, nuestro cerebro adquiere una serie de comportamientos, interioriza esquemas de pensamiento y crea rutinas donde nos sentimos seguros y reconfortados. Al terminar la relación, estos patrones se mantienen y parece que sufrimos un síndrome de abstinencia con recuerdos frecuentes al otro, hacia los momentos compartidos, especialmente los agradables, donde sentíamos el bienestar.

Aunque racionalicemos la situación, emocionalmente parecemos necesitar al otro. Aumenta la sensación de soledad y fracaso, el miedo al futuro, la ansiedad y la sintomatología depresiva, típica de los momentos de pérdida. En estos momentos, si se lograse la aceptación, podría ir pasándose por las diferentes etapas del duelo hasta culminar con la serenidad que se logra al final.

Olvida a tu ex

El impulso inicial imprescindible es tener la voluntad de querer dejar la relación, olvidar a la pareja y seguir adelante. Pero esta voluntad no lo es todo. Muchas veces, ante ciertos niveles de dependencia y con emociones negativas desbordantes, debemos generar herramientas que nos ayuden a superar la etapa y comenzar el olvido.

A través de las siguientes estrategias, podrás lograr seguir adelante olvidando a tu ex:

1. Acepta para dejar ir

Las emociones más comunes nada más dejar a una pareja son la soledad, la frustración o la culpa, pero la que realmente corresponde, aunque pueda doler, es la tristeza, la emoción imprescindible de la pérdida. Una vez que asumimos que es el estado en el que debemos estar, que la relación se ha terminado, debemos enfrentarnos a esta nueva etapa y continuar con el resto de herramientas. 

2. Actívate

La activación física tiene un efecto directo sobre la tristeza. Ayuda a que pueda superarse, oxigena a nuestro cerebro y amplía el campo de visión. De hecho, la activación conductual es uno de los tratamientos más efectivos que ayudan a combatir la depresión.

3. Agradece

La gratitud genera un mayor campo de visión. Nos desbloquea y empezamos a ver y valorar todo aquello que hay en nuestra vida.

Escoge cada noche diez cosas de tu vida por las que te sientas agradecido y explica el motivo. Tienen que ser cada día diferentes y nunca relacionadas con la pareja que dejas atrás.

4. Genera nuevos recuerdos

A medida que nuestro cerebro se llena de unas cosas, se vacía de otras. Para poder liberar recuerdos, tienes que empezar a generar otros positivos. Puedes planear viajes con amigos, cultivar nuevos hobbies o centrarte en viejas pasiones para las que antes no tenías tiempo suficiente.

5. Tiempo

No es que el tiempo todo lo cure, pero ayuda a dejar atrás las cosas negativas, pudiéndonos centrar en las nuevas experiencias, la rutina habitual y nuestra vida social. Date el tiempo necesario para poder superar la tristeza, sin forzar ni querer correr. Cada persona necesita su tiempo y su espacio.

Al aceptar las pérdidas y apoyarnos en la tristeza, podemos empezar a generar un cambio de actitud que nos predisponga al olvido y a la superación. Necesitamos tiempo, espacio para pensar y momentos de ocio que nos hagan disfrutar, sabiendo que en nuestra mano está poder estar bien en el futuro, aunque ahora no lo veamos.

¿COMO SUPERAR LA ANSIEDAD?

Supera la ansiedad

Una preocupación sobre el futuro, la aparición de estrés en el trabajo o una tendencia física a la activación son más que suficientes elementos que acaben haciendo brotar la ansiedad.

Desde la terapia psicológica, no solo se busca que la persona sepa relajar su cuerpo, sino entrenar su cerebro para no llegar a puntos elevados de ansiedad. ¿Cómo podemos entonces aprender a calmarnos?

1. Ocio diario.

Entramos en una rutina de trabajo de lunes a viernes sin tiempo para nosotros mismos o para nuestra vida social. Tendemos a mantener una rutina que a priori nos parece segura pero que acaba desgastando nuestra energía. Es necesario que siempre haya a lo largo del día un momento de desconexión absoluta fuera del trabajo.

Por ejemplo, los niños pequeños dedican el tiempo de ocio en el recreo para jugar y nunca para hablar sobre las asignaturas o los profesores. Esto les hace poder relajarse fácilmente y desconectar.


2. Inundación de problemas.

Damos vueltas a los problemas durante todo el día. Es un bucle de malestar que lo único que logra es la alta activación, nunca el desahogo. Intentar bloquear estos pensamientos es improductivo. La alternativa eficaz es dedicar de 5 a 10 minutos fijos al día a descargar mentalmente todo lo malo. Lo ideal es hacerlo siempre a la misma hora, por ejemplo, a la salida del trabajo, y pasados esos minutos no volver a dedicar tiempo a esos pensamientos.


3. Diario de gratitud.

Esta popular técnica consiste, en su origen, a dedicar cada día unos minutos a escribir varias cosas por las que te sientes agradecido en tu vida. Adaptado a la ansiedad ha demostrado su eficacia si se modifica ligeramente. La variante consiste en dedicar los minutos previos a dormir, cuando ya estamos en la cama, a repasar mentalmente momentos buenos del día. Esta técnica se utiliza desde la Psicología Positiva con niños, siendo los padres los que ayudan al hijo a hacer este repaso en la cama.

Aunque siempre hay que buscar ayuda especialidad a la hora de enfrentarnos a la ansiedad, existen diferentes técnicas que se pueden realizar para tratar de disminuir nuestra activación. Problemas en el trabajo o mala relación con tus vecinos son causas de ansiedad que, en ocasiones, pueden solventarse si sabemos cómo gestionar nuestras emociones.