Pasión sexual obsesiva

Las personas con pasión sexual obsesiva tendrían más probabilidades de engañar a sus parejas.

Más de 600 adultos jóvenes respondieron a preguntas destinadas a evaluar la pasión sexual armoniosa y obsesiva. También informaron cualquier instancia pasada en la que le habían sido infieles a un compañero. Como era de esperar, aquellos con pasión sexual obsesiva habían participado en muchos más actos de infidelidad que aquellos con pasión sexual armoniosa.

El deseo de vengarse de su pareja, aumentar su autoestima o cumplir con las expectativas sociales percibidas, como la noción de que los «hombres reales» tienen muchas parejas sexuales. Aquellos con pasión sexual armoniosa rara vez dieron tales razones para su infidelidad.

Las personas que se ven a sí mismas como controladas por fuerzas externas tienen más probabilidades de hacer trampa, especialmente cuando se combinan con una fuerte pasión sexual. Es mejor mantenerse alejado de las personas que siempre se ven a sí mismas como víctimas, ya que una relación con ellos seguramente será infeliz. La infidelidad es solo uno de los muchos desgarros que esas personas tienen para ti.

Por el contrario, es probable que las personas que creen que tienen el control de su destino sean mejores socios. Cuando también tienen una pasión sexual armoniosa, probablemente serán mejores amantes y compañeros de vida. Además, su sentido seguro de sí mismo también los hace menos propensos a desviarse de una relación comprometida.

Me despierto cansado

En ocasiones sucede que nos despertamos más cansados que antes de irnos a dormir, nos sentimos fatigados, con dolor de cabeza y desconcertados. Todo esto se debe a dormir en exceso y alterar nuestro “reloj biológico”.

El estilo de vida es uno de los factores fundamentales a tener en cuenta para evitar la fatiga. La actividad diaria tiene un gran impacto en el momento de conciliar el sueño.
Incorporar pequeñas rutinas saludables en el día a día, puede ser la clave para descansar sin problemas. Te contamos las más importantes.

Insomnio

Según los datos científicos, el 25% de la población sufre insomnio, un trastorno muy común entre la población. El insomnio es la incapacidad de conciliar el sueño o permanecer dormido toda la noche, lo que causa serios problemas para el bienestar de las personas y su funcionamiento en el día a día. Y es que las personas con insomnio suelen despertarse cansadas y experimentar somnolencia a lo largo de la jornada. Causa muchas dificultades en actividades, como por ejemplo el trabajo.

Ansiedad nocturna

Uno de los fenómenos asociados al insomnio que algunas personas pueden experimentar es la ansiedad nocturna. La ansiedad nocturna es aquella desagradable sensación en la que la mente no desconecta y hace que la persona entre en un círculo vicioso en el que desea dormirse pero los pensamientos negativos aparecen una y otra vez por la mente. El cuerpo necesita dormir, pero la mente no consigue relajarse. Nuestra mente tiende a rumiar de manera natural, y si intentamos conciliar el sueño y pensamos en eso, lo único que conseguiremos es empeorar la situación. Si queremos dormir revertir esta situación, siempre es mejor emplear técnicas como la del 4-7-8, que es parte de la práctica de respiración del Yoga (Pranayama), y fue popularizada por el Dr. Andrew Weil.

Consumo de fármacos

Pero el alcohol no es la única sustancia que hace que las personas se levanten cansadas. Algunos fármacos, por ejemplo, aquellos que tienen como objetivo ayudar a las personas a dormir, provocan efectos secundarios como el embotellamiento, especialmente aquellos que forman parte de la familia de los antihistamínicos H1. Esto causa que las personas se levanten cansadas y con somnolencia pese a haber dormido bien.

Depresión

La depresión es un trastorno del estado del ánimo que puede llegar a provocar dificultades a la hora de levantarse. De hecho, las personas deprimidas suelen desear acostarse, y se encuentran cansadas la mayor parte del día.

Astenia

Hay personas que se sienten siempre cansadas y que padecen una condición llamada astenia, que hace que el individuo sufra una reducción de energía y fuerza en el cuerpo Ésta se encuentra física y mentalmente agotada. Suele llamarse astenia primaveral, aunque la astenia también es un síntoma de otros trastornos. Además del cansancio, la persona también suele sufrir problemas de atención, dificultades en la memoria, pérdida de apetito e incluso del deseo sexual.

La persona que experimenta esta condición puede tener problemas y dificultades en su día a día y en los diferentes ámbitos de su vida. Sin duda, las personas con astenia padecen un gran cansancio pese a dormir bien.

Síndrome de excitación sexual persistente

Es un problema sexual femenino de carácter bastante peculiar y misterioso, descrito por primera vez en 2001 y considerado oficialmente una disfunción sexual desde 2003. El Síndrome de Excitación Sexual Persistente (PGAD, por sus siglas en inglés), no es sino un trastorno caracterizado por la presencia de tensión en los genitales acompañada de excitación continua, sin que exista previamente deseo sexual.

«No hay nada de placentero en ello, porque a pesar de sentirte físicamente bien estás completamente a disgusto por lo que está pasando»

¿Tiene tratamiento?

Es importantísimo que el paciente acuda lo antes posible a terapia para que se pueda abordar y tratar su caso. El objetivo es que el trastorno persistente de excitación genital le afecte lo menos posible en su vida en general y en los diferentes ámbitos en particular (personal, social y laboral); y que, fundamentalmente, aprenda a desarrollar habilidades para las diferentes situaciones de la vida cotidiana”

Excitadas por un quiste en la columna

La Excitación Genital Permanente es un desorden muy poco frecuente, pero de efectos tormentosos. Las mujeres que lo sufren notan una excitación constante en los genitales, casi al borde del orgasmo, que sólo pueden aplacar durante algunos minutos mediante la masturbación. En realidad es una sensación absolutamente molesta y nada placentera que puede durar horas, días, semanas o años en los casos más extremos, y que ha llegado a provocar suicidios entre las desesperadas afectadas.

La estimulación del deseo

La estimulación del deseo es necesaria para que el resto de las fases que componen la respuesta sexual se desarrollen con normalidad y proporcionen una experiencia placentera. Este momento requiere de matices sutiles que muchas veces difieren profundamente de la pura genitalidad.

Le ocurre a casi todas las parejas con el paso del tiempo: el hombre tiene la sensación de que sus ganas por mantener relaciones sexuales son siempre

Le ocurre a casi todas las parejas con el paso del tiempo: el hombre tiene la sensación de que sus ganas por mantener relaciones sexuales son siempre superiores a las de su compañera. Un malentendido que genera mucha confusión en la vida en pareja, pero que puede solucionarse fácilmente si conocemos las técnicas adecuadas. Durante mucho tiempo, y aún hoy en día, se ha dado por hecho que los hombres siempre tienen más ganas de tener sexo que las mujeres. No es cierto. La realidad es que hombres y mujeres tienen las mismas necesidades de mantener relaciones sexuales, y las mismas ganas, pero sus ciclos funcionan de distinta manera.

Muchas mujeres no experimentan el deseo sexual en el inicio del intercambio, sino que aparece más tarde, porque se busca conscientemente. La realidad es que,  el deseo sexual no tiene que estar presente para que las mujeres quieran, y puedan, mantener relaciones sexuales y, de hecho, en parejas de larga duración, no siempre se da en el inicio del intercambio amoroso. La libido femenina aumenta con el tiempo y las mujeres alcanzan la madurez sexual hacia los 35 años, pero el deseo, no obstante, se ve afectado por la propia rutina de una relación amorosa.  “cuanto más tiempo pasa una mujer en una relación, menos deseo sexual siente”.

Esto no quiere decir que no quieran mantener relaciones sexuales, pero tienen motivaciones distintas para hacerlo. Razones complejas que no responden al mero “deseo”. En muchos casos las mujeres buscan fomentar la intimidad emocional con su pareja o, en ocasiones, incrementar su propia autoestima. El deseo sexual, por tanto, no está presente en el inicio del intercambio sexual, sino que aparece más tarde, porque se busca conscientemente. Esto es clave para entender porque las mujeres no siempre parecen tan receptivas como el hombre respecto al acto sexual. La buena noticia es que se puede trabajar la aparición de ese deseo, y con la estimulación adecuada, la excitación sexual y el placer se intensifican. Y las relaciones son más satisfactorias.

CONSEJOS:

1. Lee, imagina y planifica

El deseo se puede provocar conscientemente.

2. Trabaja los preliminares

A muchos hombres les cuesta aceptar que sus mujeres hagan el amor solo por complacerles.

3. Muestra satisfacción y apuesta por lo que le gusta

Debemos tratar de mostrarnos siempre optimistas en nuestras relaciones, mostrando satisfacción y agradecimiento.

4. Elige un buen momento

La pareja tiene que estar en un momento emocionalmente estable para poder hacer el amor.

5. El orgasmo no siempre debe ser la meta

Este es un problema sobre todo para los hombres, que sienten una gran frustración si no logran que su pareja alcance el orgasmo. Es cierto que no tener nunca orgasmos es un problema, pero si ocurre de vez en cuando no hay que darle mayor importancia. En muchas ocasiones, las mujeres, simplemente, ni lo buscan, ni lo necesitan.

El silencio

El silencio, como herramienta comunicativa, tiene matices diversos en función de la intencionalidad que percibe la persona que es objeto de él. Cuando se vive como aversivo y se presiona al otro a romperlo, pero éste lo usa solo para reordenar sus ideas, se acentúa el conflicto.

Silencio

El silencio es una parte fundamental de la comunicación porque nos permite escuchar lo que dice nuestro interlocutor. Si no practicamos la escucha activa y nos limitamos a tomar la palabra sin escuchar las opiniones, argumentos e ideas de los demás nos estaremos perdiendo la oportunidad de conocer otros puntos de vista, otras formas de pensar y realidades que nos pueden servir para adquirir nuevos conocimientos, abrir nuestra mente y enriquecernos.

A priori el silencio nos produce una sensación incómoda y por eso tendemos a romperlo rápidamente para volver a nuestra área de confort.

Trastorno dependiente de la personalidad

Las personas con un trastorno dependiente de la personalidad no sólo tienen dificultades muy notorias para tomar decisiones con autonomía, sino que disponen de estrategias débiles para resistir las críticas sociales. Ambas circunstancias menoscaban su oportunidad de desarrollo.

El trastorno dependiente de la personalidad es un tipo de trastorno de la personalidad del grupo C (desórdenes ansiosos o temerosos). Estos individuos tienen una necesidad general y excesiva de que se ocupen de ellos (comportamiento de sumisión o adhesión), además de un gran temor de separación.

Pueden parecerte frases extrañas, sin embargo, muchas mujeres (y algunos hombres) suelen decir a diario frases como “permiso… ¿puedo pedirte permiso para ir al parque?” o “Disculpa… ¿puedo irme a dormir?”El trastorno de personalidad por dependencia se basa en “pedir permiso para pedir permiso”.

Es decir, se trata de una afección o desequilibrio del tipo psicológico/emocional donde una persona depende demasiado de otra, sobre todo de la pareja. Sin ella, no puede satisfacer sus necesidades.

Este problema suele comenzar en la infancia, aunque todavía las causas y “disparadores” son desconocidos. Si bien podemos pensar que es más frecuente en las mujeres, afecta también a los hombres, y más de lo que creemos.

El trastorno de personalidad por dependencia también se caracteriza por la sumisión hacia la otra persona y un gran temor a la separación o el abandono por quien más se ama. Es, entonces, “una necesidad excesiva de que se ocupen de uno» y se puede dar en diversos contextos.

La soledad emocional

El matiz que dota a la soledad de propiedades nocivas para la salud emocional es, sin duda, el rechazo a la misma. Cuando es vivida con aceptación, como resultado quizá de la disolución de un vínculo personalmente significativo, permite reorganizar las prioridades y expectativas.

La soledad emocional es un sentimiento devastador si no sabemos cómo combatirlo. La mayoría de las veces es nuestra actitud la que nos lleva a sentirla.
 
Buscar placer en la comida o el alcohol y estar propenso a un riesgo más alto de padecer demencia pueden ser consecuencia de un aislamiento constante. La soledad no es equivalente a estar solo. Aunque muchas veces esté rodeado de gente, usted puede sentir que no confía en nadie o se siente solo pese a estar acompañado.
 
Los médicos saben desde hace tiempo que la soledad no es buena para la salud mental, ya que tiene asociadas patologías como la depresión, el estrés, la ansiedad y la falta de autoestima. … Algunos estudios sugieren que la soledad puede causar enfermedades con consecuencias fatales.
La soledad puede ser deseada en algunas personas, para alcanzar un estado de concentración o llegar a objetivos que necesitan llegar solos. La soledad es un estado de aislamiento en el cual un individuo se encuentra solo, sin acompañamiento de una persona o animal de compañía.